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El 6% de todos los cánceres de la mujer

BUENOS AIRES, 15 (NA). - A pesar del avance en el conocimiento del comportamiento clínico y biológico del cáncer de ovario y los nuevos sistemas de diagnóstico y tratamiento, sigue siendo uno de los tumores de origen ginecológico más enigmático, por su manera incierta de manifestarse, evolucionar y responder a las distintas terapéuticas aplicables.

En la actualidad, constituye el 6% de todos los cánceres de la mujer y representa el 23% de las neoplasias malignas ginecológicas, según ecxplicó Jorge Gori, jefe del Instituto de Oncología del Hospital Alemán y jefe del Departamento de Docencia e Investigación del Hospital Alemán.

Gori señaló que "el riesgo de tener este tipo de cáncer en mujeres no presentan antecedentes familiares se calcula en 1.4%, pero en aquellas con dos o más familiares de primer grado (mamá, abuela hermana) con cáncer de ovario y/o antecedentes personales de otro tipo de cáncer como el de mama y endometrio, puede aumentarse hasta en un 50%, demostrando claramente la importancia de estos antecedentes".

La edad más frecuente de presentación de la enfermedad está entre los 50 a 70 años; "es decir, que es generalmente en la menopausia el momento de su aparición, no significando que no pueda desarrollarse en otro rango de edades", indicó el especialista.

Su etiología es desconocida hasta el momento, existiendo estudios epidemiológicos que permiten enunciar causas relacionadas, entre los que se destacan factores reproductivos, farmacológicos, ambientales, estilo de vida, etc., no siendo ninguno de ellos concluyentes, ni mucho menos.

Gori señaló que "para poder hacer un diagnóstico oncológico precoz, cuando la enfermedad se está empezando a desarrollar, ésta debe tener algunas características como síntomas que la adviertan: períodos largos de desarrollo como, por ejemplo, el cáncer de colon o cuello uterino (dándonos tiempo para diagnosticarlos), marcadores biológicos".

"Es decir, sustancias en la circulación que nos adviertan la presencia del tumor o imágenes como ecografía, tomografía computada, etc., que nos haga sospechar su presencia. Nada de esto ocurre con el ovario en el comienzo de su desarrollo, por lo tanto el diagnóstico precoz se hace por casualidad más que por un estudio organizado dirigido a ese fin", añadió.

El oncólogo dijo que "así como el Papanicolaou advierte la posibilidad del desarrollo de un cáncer de cuello muchos años antes de que se desarrolle, al igual que la videocolonoscopia para el colon o recto, el cáncer de ovario se desarrolla en pocos meses, sacándonos esta valiosa posibilidad de la precocidad de su diagnóstico."

"Sus síntomas son muy inespecíficos, como náuseas, dispepsias, diarreas o constipación, distensión abdominal, etc., siendo difícil de relacionarlos con patología del ovario", remarcó.

El especialista manifestó no obstante que más allá de estas características generales, "aproximadamente entre 5-10% de los cánceres de ovario son de origen familiar, identificándose el riesgo más alto en las mujeres que tienen dos o más familiares de primer grado con cáncer de ovario, con una posibilidad de 25-50% de desarrollar un cáncer de ovario a lo largo de su vida".

"El desafío de la prevención incentivó la investigación genética para diagnosticar las aberraciones y mutaciones de dos tipos de genes BRCA1 y BRCA2. Las mujeres portadoras del gen BRCA1 tienen un 45% de riesgo de por vida de desarrollar la enfermedad", puntualizó.

Gori indicó que "las mujeres con riesgo de historia familiar o con sospecha de síndrome hereditario de cáncer de ovario deben ser referidas a un consejero genético para el examen de las pruebas para las mutaciones BRCA1 y BRCA2".

"También se debe considerar la posibilidad de remitir a las mujeres judías Askenazi con un familiar con cáncer de mama sólo, antes de los 50 años o con cáncer de ovario", agregó.

Las medidas preventivas para el cáncer de ovario en las mujeres con síndromes hereditarios de cáncer de ovario son desde el uso de anticonceptivos orales hasta llegar a la extirpación de las trompas y los ovarios a partir de los 40 años y luego de completado el planeamiento familiar.

Todos estos consejos deben ser dados por especialistas en oncología genética, oncológica clínica y en oncología ginecológica, los cuales se desempeñan como unidad en institutos especializados en oncología.

Autor: REDACCION

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