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El comercio atraviesa un escenario difícil, entre la pérdida de poder adquisitivo y la presión sobre el empleo

El secretario General del CEC, Juan Alberto Berca, en su oficina del primer piso de la sede sindical de calle Güemes en Rafaela.
Crédito: ARCHIVO LA OPINIÓN

El Día del Empleado de Comercio, que se conmemora este sábado, encuentra al sector atravesando una etapa compleja. La caída del poder adquisitivo, las dificultades para sostener el nivel de ventas y el retroceso del empleo registrado forman parte de un escenario que también repercute sobre las organizaciones sindicales y los servicios que brindan a sus afiliados.

Así lo planteó Juan Alberto Berca, secretario General del Centro de Empleados de Comercio de Rafaela, durante una entrevista realizada en el noticiero de Next, donde repasó la situación de los trabajadores mercantiles, la prestación de servicios de salud y las actividades previstas para conmemorar la fecha.

La preocupación central pasa por los ingresos. Berca sostuvo que la reducción del poder adquisitivo no solamente afecta la capacidad de compra de los trabajadores, sino que también tiene consecuencias sobre todo el sistema que se sostiene a partir de los salarios registrados.

“Al estar el sueldo deprimido, todo eso se cae”, señaló en referencia a los recursos destinados a salud, jubilación, ART y otros componentes vinculados al empleo formal. En ese sentido, describió una situación cotidiana en la que trabajadores que llegan con dificultades a fin de mes deben recurrir rápidamente a anticipos salariales para afrontar sus gastos.

 

El diagnóstico tiene correlato en los datos del mercado laboral. De acuerdo con un informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), durante junio de 2026 el sector de Comercio y Servicios registró 4.159.477 asalariados privados registrados en promedio durante el primer semestre, 59.916 menos que en igual período de 2025, lo que representa una caída del 1,4% en todo el país.

En la comparación interanual de junio, la reducción fue de 70.181 trabajadores, equivalente a una baja del 1,7%. Durante el primer semestre, además, Comercio y Servicios fue el sector que registró la mayor disminución interanual de trabajadores, por encima incluso de la industria manufacturera, que perdió 48.706 puestos.

 

El informe de la CAC también ubica este comportamiento dentro de una perspectiva más extensa. El sector había experimentado un crecimiento sostenido del empleo entre 2009 y 2018, pero luego inició un retroceso que se prolongó hasta alcanzar niveles similares a los de 2013. A partir de 2022 se produjo una recuperación, seguida posteriormente por una estabilización con una leve tendencia negativa.

 

 

Un sector dinámico

En Rafaela, Berca puso el acento en una característica particular de la actividad comercial: su dinamismo. “Así como te cierran cuatro comercios, te abren”, resumió. Como ejemplo, mencionó el caso de un establecimiento que cerró en el centro y fue reemplazado por otro emprendimiento que incorporó unos 15 trabajadores, todos registrados.

Para el dirigente, esa dinámica diferencia al comercio de otras actividades, especialmente de la industria, donde el cierre de una empresa de gran tamaño puede significar la pérdida simultánea de cientos de puestos de trabajo.

De todos modos, identificó a la informalidad como uno de los problemas que persisten en la actividad.

Actualmente, según los datos aportados por Berca, en Rafaela existen aproximadamente 6.000 empleados de comercio, mientras que el Centro de Empleados de Comercio cuenta con unos 3.200 afiliados, incluyendo a jubilados.

 

 

Salud y servicios

La situación económica también tiene consecuencias directas sobre las prestaciones sindicales. En este punto, Berca destacó que contar con infraestructura propia permite al Centro de Empleados de Comercio sostener un esquema de atención sanitaria sin depender exclusivamente de la contratación de servicios externos.

En el complejo de calle Güemes se concentra buena parte de esa estructura, con consultorios médicos, especialistas, odontología, laboratorio, equipos de rayos y ecografía, kinesiología y enfermería.

El sistema propio cubre principalmente el primer nivel de atención, mientras que para internaciones, cirugías y estudios de alta complejidad se recurre a sanatorios.

También destacó el funcionamiento de la farmacia y el papel que cumplen los descuentos de la obra social y del sindicato frente al incremento registrado en el precio de los medicamentos. Según explicó, esas bonificaciones permiten que los afiliados puedan acceder a tratamientos que, de otro modo, resultarían difíciles de afrontar.

La cobertura que brinda la organización, sostuvo Berca, apunta además a acompañar distintas etapas de la vida familiar. Mencionó beneficios vinculados con el matrimonio, el nacimiento de hijos, el embarazo, la atención de adultos mayores, el jardín materno infantil y prestaciones posteriores a la jubilación.

En ese esquema también incluyó al panteón que la institución posee en el cementerio municipal, como parte de una concepción del sindicato que procura acompañar al trabajador y su grupo familiar durante todo su ciclo de vida.

 

La Biblioteca Sarmiento, un patrimonio abierto a la ciudad

Entre los servicios de la institución aparece también la Biblioteca Sarmiento, fundada en 1913, que constituye uno de los espacios históricos vinculados al Centro de Empleados de Comercio.

Berca remarcó que se trata de una biblioteca popular abierta a toda la comunidad. Cualquier persona puede concurrir a consultar material, mientras que los socios tienen además la posibilidad de retirar libros.

La biblioteca mantiene su estructura histórica y forma parte de los espacios que el sindicato pone a disposición de la comunidad, más allá de su función estrictamente gremial.

 

Berca en la Biblioteca Sarmiento, una reconocida institución de la cultura rafaelina que depende del gremio mercantil.

 

Un miércoles distinto para el comercio rafaelino

Aunque la Ley nacional 26.541 estableció el 26 de septiembre como el Día del Empleado de Comercio y determinó que esa jornada es de descanso para los trabajadores mercantiles, en Santa Fe existe un régimen particular.

La Ley provincial 13.441, a la que Rafaela adhirió mediante la Ordenanza Nº 4.706, incorporó el Día del Empleado de Comercio al régimen de cierre de establecimientos comerciales y estableció que la celebración se concrete anualmente el miércoles de la última semana de septiembre.

 

Por ese motivo, este año la jornada de descanso se trasladará en Rafaela al miércoles 30 de septiembre. Ese día permanecerán cerrados los supermercados y, en general, los establecimientos comerciales alcanzados por la normativa. Este sábado 26, en cambio, la actividad comercial será normal.

La fecha tendrá así una doble dimensión para los trabajadores mercantiles. Por un lado, el reconocimiento de su día y el descanso correspondiente. Por otro, la oportunidad para poner sobre la mesa las dificultades que atraviesa una actividad directamente vinculada con el consumo y que hoy enfrenta el desafío de sostener empleo, salarios y prestaciones en un contexto económico complejo.

 

Una celebración con la mirada puesta en la familia

Más allá de las cuestiones laborales, el Centro de Empleados de Comercio prepara distintas actividades para sus afiliados. Durante el año se desarrollaron propuestas sociales, deportivas y culturales, entre ellas torneos de fútbol, bochas y truco, presentaciones de libros y actividades en la Biblioteca Sarmiento.

El programa central de celebración tendrá lugar el domingo 4 de octubre, desde las 15, en su histórico predio social de Bella Italia. Allí se realizará un encuentro para afiliados y sus familias, con mateada, tortas, música, sorteos y una choripaneada.

 

También se sortearán una moto, bicicletas, órdenes y vales de compra. Para participar, los afiliados deberán inscribirse previamente y retirar la tarjeta correspondiente en la sede sindical, de lunes a viernes, de 7 a 15.

“Nos gusta estar en familia”, resumió Berca al explicar el sentido de estas actividades. Una definición que sintetiza, en buena medida, la concepción que el dirigente plantea sobre el rol de la organización: una estructura que no se limita a la discusión salarial, sino que procura acompañar al trabajador y su grupo familiar en diferentes momentos de la vida.

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