La diputada santafesina por el Frente para la Victoria, Celia Arena, celebró ayer la aprobación por unanimidad que tuvo en la Cámara baja el proyecto que incorpora como modificación al Código Penal la figura del "femicidio" como un agravante del homicidio, y destacó la necesidad de "perfeccionar los mecanismos de prevención".
Arena, autora de uno de los proyectos incorporados al texto final de la ley, sostuvo que "es imprescindible que se fomente el acompañamiento desde los gobiernos provinciales y locales a las víctimas, frente al aumento notable de casos de violencia contra la mujer, muchos de ellos derivados en muerte".
En ese sentido, destacó "la necesidad de profundizar las medidas de prevención y atención efectiva, perfeccionando los mecanismos para abordar la violencia de género".
UNANIME
La iniciativa original ya tenía media sanción de Diputados, pero, tras las modificaciones del Senado, regresó a la Cámara baja, que rechazó dichas modificaciones ya que no contemplaban las relaciones de noviazgo, sino que requería convivencia para penalizar de manera agravada.
Finalmente la iniciativa fue aprobada sin debate por 222 votos e implica una reforma del Código Penal que establece la prisión perpetua al hombre que "matare a una mujer o a una persona que se autoperciba con identidad de género femenino y mediare violencia de género".
Arena, vicepresidenta de la Comisión de Familia de la Cámara de Diputados, explicó: "La modificación del artículo 80 a través de la incorporación de la figura del femicidio tiene como finalidad condenar la violencia contra la mujer".
"Amplía como agravante de la pena de homicidio no sólo en caso de cónyuges, sino además, a concubino, novio o amante, y en el caso de que el asesino tuviera una denuncia anterior por violencia no se pueden aplicar los atenuantes", indicó.
Para la diputada, si bien la aplicación de este tipo de normas es necesaria, también implican que "el Estado está llegando tarde, ya que no pudo evitar una víctima fatal".
En ese sentido, concluyó: "Esta reflexión debe motivarnos para profundizar permanentemente las medidas de prevención y atención de esta problemática, para lo cual se necesita un fuerte compromiso de toda la sociedad y de todos los niveles del Estado, con especial énfasis en la presencia de los gobiernos locales, quienes tienen mayor cercanía física con las víctimas y por lo tanto mayores posibilidades de acompañamiento". (NA)