El proyecto de presupuesto 2015 de Santa Fe que llegó ayer a la Legislatura apunta a la armonización y adecuación tributaria con algunas de las provincias vecinas. Según publicó Diario Uno, tanto el Inmobiliario Rural como el Urbano tendrán un incremento del orden del 30 por ciento; cifra similar a las solicitadas por los gobiernos de Buenos Aires y Ciudad Autónoma a sus respectivas legislaturas.
El mínimo del Inmobiliario Urbano es de 120 pesos, es decir, 10 pesos por mes (o 20 pesos por boleta bimestral) para alrededor de 500 mil partidas en toda la provincia de Santa Fe. Con el Inmobiliario Rural pasa algo parecido, porque las 30 mil partidas más modestas tendrán que pagar 250 pesos durante los 12 meses de 2014: algo menos de 42 pesos por bimestre. Si bien aún no se conoce el proyecto oficial, habría subas diferenciadas entre las categorías de partidas.
En la década del 90 ese impuesto representaba el 22 por ciento de la recaudación propia mientras que hoy alcanza el siete por ciento. Sin embargo, más allá de esa valoración objetiva queda claro que el gobierno quiere dar la discusión política, en una Legislatura de mayoría opositora, respecto de cómo se debe financiar el Estado.
Los retoques ayudarán a mejorar los niveles de recaudación propia pero no a achicar las asimetrías que se producen entre los valores fiscales y de mercado de las propiedades, principalmente las rurales, aseguran desde el oficialismo.
DEUDORES
En tanto, la Administración Provincial de Impuestos, dependiente de la Secretaría de Ingresos Públicos, cursó intimaciones a 500 grandes propietarios rurales por diversas irregularidades en el pago del Impuesto Inmobiliario, con una deuda total que se estima en 50 millones de pesos. Se trata de inmuebles rurales pertenecientes a sociedades anónimas, explotaciones unipersonales, sociedades en comandita y sociedades de responsabilidad limitada que no pagaron el impuesto determinado al fisco provincial.
Sergio Beccari, titular de API, precisó que “los grandes propietarios de inmuebles rurales representan el 10 por ciento de las partidas emitidas y el 30 por ciento del valor total de emisión del tributo rural, que en 2014 ascendió a 600 millones de pesos”.