Información General

El madrileño “Gran Café de Gijón”

El “Gran Café de Gijón” o “Café de Gijón” o simplemente “Café Gijón” como le guste, abrió sus puertas en el año 1888 y constituye para Madrid, lo que el Tortoni significa a Buenos Aires. Se afirma que fue fundado el 15 de mayo de ese año por un asturiano residente en la capital española llamado Gumersindo Gómez, aunque otras fuentes lo señalan como Gumersindo García. Su denominación recuerda a la ciudad de Gijón ubicada en el Principado de Asturias al norte de la península, segunda en importancia de esa región detrás de Oviedo, su capital.

El café en cuestión, está ubicado en la calle Paseo de Recoletos Nº 21 y para los que conocen Madrid se encuentra frente al imponente edificio de la Biblioteca Nacional en el espacio comprendido entre la Plaza de la Cibeles y la Plaza de Colón, aledaño de la elegante calle Serrano.

Nace juntamente con otros cafés literarios de la época como el Café de Formos, El Suizo, el famoso Café de la Montaña ubicado en la Puerta del Sol en los bajos del hotel París, hoy desaparecido, el Lyon D´or, cerrado en 1994, en la calle de Alcalá. Es un café literario y cada año en ese lugar se otorga el premio en ese rubro que lleva su nombre.

Si bien se encuentra alejado del centro, comenzó a tener predicamento en aquellos meses de verano en que los madrileños realizaban su paseo habitual por Recoletos una avenida amplia, aprovechando el frescor de sus árboles.

Por sus típicas mesas de mármol pasaron insignes figuras de las letras españolas: José Canalejas, Santiago Ramón y Cajal, Benito Pérez Galdós, Pío Baroja. También fue habitué del Valle Inclán, afirmándose que en una acalorada discusión recibió un bastonazo de un contertulio, con tanta mala fortuna que al atajarse con un brazo, un gemelo de la camisa se le incrustó provocándole una infección por la cual debió posteriormente amputarse la extremidad.

Desde los orígenes, el Gijón aprovechó su terraza (1) de la cual los concurrentes disfrutaban, sobre todo en los días de verano. El lugar se hizo muy famoso en la era pre y post guerra civil española y luego, caído el régimen de Franco, en la época de la transición, durante el Gobierno de Adolfo Suárez.

Previo a la guerra civil, entre 1930 y 1935 se solía ver con frecuencia y sobre todo en la terraza del Gijón al genial granadino Federico García Lorca y al Torero Ignacio Sánchez Mejía.

En el frontis del edificio se exhibe una placa de bronce que dice: “El Ayuntamiento de Madrid al Café de Gijón al cumplir 100 años de fecunda existencia. Madrid 1888-1988”.-

Al ingresar, el camarero (nunca los llame mozos en España, se considera despectivo) me alcanza una carta que me asombra, entre otras cosas por la sección: “Raciones, Tapas, Helados, Bebidas y Pastelería”. Los pinchos tienen nombres de escritores y literatos españoles. Así por ejemplo el pincho de Camilo José Cela, premio Nobel de literatura (1989) y autor de La Colmena (Buenos Aires 1945) que está constituido por bacalao en tempura con escalivada, o el pincho de Francisco Umbral (2), premio Cervantes 2000, compuesto a base de crema de morcilla, queso de cabra y cebolla confitada o se lee también, el pincho de Antonio Buero Vallejos, dramaturgo, premio Nacional de las letras españolas (1996), que está conformado por solomillo ibérico con queso brie y salsa de naranja.

Me despido del Gijón y termino este artículo con el mensaje estampado en la contratapa de la carta de menú: En los 100 años del Gran Café de Gijón desde hoy declarado “Gran Café de la historia de España” por todas las ideologías, artistas, escritores, músicos, actores, bohemios y profesiones varias. El tiempo es el espacio entre nuestros recuerdos. No destruyamos nunca el tiempo y los recuerdos que viven en este recinto. “Larga vida a esta cátedra de humanidades y letras.”

(1) Terraza: En España, el término tiene otro significado que el que utilizamos en nuestro país. Se refiere a las mesas que se ubican en la vereda del negocio y también las que lucen en los canteros centrales, al mejor estilo de Rafaela.

(2) Publicó un libro narrando los avatares del café en la época de los años 60 y 70 que tituló: “La noche que llegué al Café Gijón” (1972).

Autor: Pepe Marquínez (Sunchales)

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web