El cierre de la cosecha de maíz temprano con resultados superiores a los de la campaña pasada se convirtió en el dato saliente del informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, que además reflejó un fuerte avance en la recolección de soja temprana favorecido por una mejora sostenida en las condiciones climáticas. El reporte, correspondiente al período comprendido entre el 29 de abril y el 5 de mayo, mostró un escenario de intensa actividad en el centro-norte santafesino, con buenas perspectivas productivas aunque con persistentes dificultades en sectores bajos afectados por excesos hídricos.
La campaña de maíz temprano 2025/2026 llegó formalmente a su fin con números que consolidan un balance altamente positivo para los productores. Sobre una superficie sembrada de 95.000 hectáreas, se cosecharon 66.500 destinadas a grano comercial, con un rendimiento promedio de 98 quintales por hectárea y una producción total de 651.690 toneladas.
El desempeño del cereal mostró una marcada mejora respecto del ciclo anterior. Según destacó el SEA, los rindes promedio aumentaron 14 quintales por hectárea y la producción final se incrementó en 303.527 toneladas en comparación con la campaña 2024/2025, ratificando el buen comportamiento del cultivo en buena parte del área relevada.
En paralelo, la cosecha de soja temprana cobró fuerte impulso durante la última semana, favorecida por mejores condiciones de piso y accesibilidad a los lotes, especialmente en departamentos clave para la región como Castellanos, Las Colonias, San Cristóbal, San Justo, La Capital, San Jerónimo y San Martín.
El avance de recolección alcanzó el 65 % de la superficie, con un progreso intersemanal de 25 puntos porcentuales. Los rindes observados reflejaron una amplia variabilidad, con pisos de entre 24 y 26 quintales por hectárea y máximos generales de entre 38 y 45 qq/ha. Sin embargo, a medida que avanzó la cosecha comenzaron a consolidarse lotes de alto potencial, con registros de entre 48 y 52 quintales y picos puntuales de hasta 60 quintales por hectárea.
El estado general del cultivo continúa siendo favorable. El 95 % de los lotes fue calificado entre bueno y muy bueno, con sectores considerados excelentes, mientras que apenas un 5 % presenta condiciones regulares o malas.
También avanzó la cosecha de soja tardía, particularmente en los departamentos San Martín, Castellanos, Las Colonias y San Jerónimo. Este cultivo mantiene una superficie implantada de 595.000 hectáreas, apenas por encima de la campaña anterior, y presenta una evolución general positiva desde la implantación hasta la fructificación.
No obstante, el informe advirtió que los lotes ubicados en zonas topográficamente bajas, afectados por encharcamientos o anegamientos, requerirán monitoreos permanentes para evaluar posibles impactos productivos.
En cuanto al sorgo granífero, la superficie final implantada fue de 120.000 hectáreas, un 10 % inferior a la del ciclo previo. La cosecha se reanudó en el centro y sur del área de estudio, con rindes promedio de entre 40 y 55 quintales por hectárea, aunque condicionada por la disponibilidad de maquinaria y por las secuelas de las lluvias recientes.
Para el maíz tardío, en tanto, se completó una implantación de 89.000 hectáreas, cifra levemente inferior a la estimada inicialmente pero un 25,8 % superior a la del ciclo anterior. El cultivo presenta un muy buen estado general, con el 95 % de los lotes en condición buena a muy buena.
Respecto de la situación hídrica, la Bolsa señaló una mejora gradual en suelos ubicados en posiciones topográficas altas y medias, donde se registró una mayor infiltración del agua acumulada. Sin embargo, persisten complicaciones en lotes bajos, con anegamientos y escaso drenaje, una situación que no sólo condiciona la cosecha gruesa sino que podría incidir en la planificación de la próxima campaña fina.
Algodón y arroz
En el norte provincial, la cosecha algodonera continúa demorada por las consecuencias de las lluvias acumuladas. En General Obligado el avance es muy lento, con pérdidas de calidad y cantidad de fibra, mientras que en Vera y Nueve de Julio persisten sectores anegados que podrían quedar sin recolectar. Los rindes relevados oscilan entre 1.800 y 2.000 kilos por hectárea.
En el caso del arroz, la cosecha del largo fino prosigue lentamente. Los rendimientos promedio alcanzan los 6.000 kilos por hectárea en San Javier y los 6.900 kilos por hectárea en Garay, aunque las interrupciones climáticas continúan afectando la normalidad de las labores.