Una historia más de las tantas que pueblan el mundo perruno, esos fieles amigos del hombre que tantas, pero tantas veces son maltratados, observados con indiferencia o de manera distraída. Pero como hay quienes los desprecian, también están quienes los ayudan, los sostienen y hace la posible -y también bastante más- por aliviarles su situación. Este es uno de esos casos.
El pobre "Negro", al que así bautizamos ya que ni siquiera nombre tiene el pobre, pero cuya imagen condice con la identificación. Pero bueno, hecha la presentación, es lo de menos en este momento. El caso es el siguiente, el Negro fue víctima permanente del destrato, lo que se dice una vida sufrida, pero así y todo siguió adelante, hasta que por una lesión en el lomo quedó "embichado". Y ahí apareció una de esas muchas almas caritativas, que lo internó en una veterinaria, lo curaron por completo, al punto que hoy está muy bien de aquella afección, totalmente recuperado. Pero el Negro debe volver a la calle, pues está en un hogar de tránsito hasta el lunes.
Pero además, y siempre hay algo más, el Negro parece que tiene un tumor peri anal del que debe seguir siendo tratado. Parece todo un problema, es sin dudas un desafío, pero son los que suelen dar las mayores recompensas. El Negro es tan bueno que no puede siquiera ser contado...
Necesita un hogar, quien se haga cargo de él. Promete devolver todo lo que puede dar un perro, a veces con sólo una mirada, como la del Negro, tan llena de gratitud, de confianza. Sería buen momento para que alguien le ofrezca al Negro lo que nunca tuvo.
Quien se interese, como seguramente ocurrirá, comunicarse al 0342-154676304.
TENER EN CUENTA
Los perros, nuestras mascotas son inocencia pura, sin autoengaños, si queremos encontrar algo para tratar de entender su amor en el mundo de los humanos debemos fijarnos en los niños, los cuales son francos y sinceros hasta el máximo. No disimulan no expresan más que lo que sienten en cada momento y si te dan un beso espontáneo es el beso más sincero que puedas recibir, asimismo actúa tu mascota contigo.
"El hecho simple de que mi perro me quiere más que yo a él constituye una realidad tan innegable que, cada vez que pienso en ella, me avergüenzo". (Konrad Lorenz).