El mate siempre fue parte de la identidad argentina. Está en la mesa familiar, en la facultad, en el trabajo, en una previa con amigos, en un viaje, en un entrenamiento y también en la concentración de los deportistas. Pero en los últimos años, especialmente entre los más jóvenes, ese ritual empezó a transformarse.
“Hoy, muchos consumidores ya no eligen una yerba únicamente por costumbre. Investigan, comparan, preguntan, buscan calidad y prestan atención a detalles que antes pasaban desapercibidos: el tipo de molienda, la intensidad, la duración del mate, el origen, la composición y la experiencia de consumo”. señala Rodrigo Durán, Responsable de Comunicación de Baldo Argentina.
En ese nuevo escenario, la Yerba Mate Baldo aparece como una marca que une dos mundos: la tradición histórica del mate y una mirada más actual, vinculada al rendimiento, al bienestar cotidiano y a una forma más consciente de elegir qué se consume.
Baldo, reconocida por su estilo de molienda fina y su composición con alto porcentaje de hoja y polvo de hoja, propone una experiencia intensa, duradera y diferente a la yerba tradicional. Su perfil la acerca a consumidores que buscan un mate con más cuerpo, más rendimiento y una identidad propia.
Pero además, en un año atravesado por la pasión mundialista, Baldo empieza a ocupar un lugar especial en la conversación: es la yerba vinculada al ritual de los campeones del mundo y Sponsor Oficial de la Selección Argentina.
Ese dato no es menor. Para una nueva generación de consumidores, probar una marca no siempre empieza en una góndola. Muchas veces empieza con una pregunta:
¿Qué yerba toman los jugadores?
¿Cuál es el mate que comparten los campeones?
¿Qué tiene Baldo que la hace diferente?
Esa curiosidad es parte del nuevo consumo joven. No se trata solo de comprar un producto, sino de entender qué hay detrás, qué historia cuenta y a qué mundo permite acercarse.
“Hoy vemos que el mate sigue siendo profundamente argentino, pero también está cambiando. Los jóvenes lo viven como un ritual propio: lo llevan a la facultad, al gimnasio, al trabajo, a una juntada o a una previa de partido. En ese contexto, Baldo conecta con una búsqueda muy actual: calidad, intensidad, rendimiento y pertenencia. No es solo tomar mate; es compartir una experiencia”.
La marca pone el foco en una propuesta diferencial: una yerba premium, de molienda fina, sin palo, con alta presencia de hoja y polvo de hoja, que aporta un sabor intenso, una mayor duración del mate y una experiencia pensada para quienes buscan algo distinto.
En tiempos donde el consumidor joven descubre marcas a través de conversaciones, redes sociales, contenidos y referentes culturales, Baldo busca instalar una pregunta simple pero poderosa:
“Si los campeones y muchos de los jugadores profesionales del fútbol argentino tienen su ritual, y eligen esta yerba mate ¿cómo no probarla?”
El mate sigue siendo tradición. Pero también puede ser energía, concentración, encuentro y pertenencia. En la previa del Mundial, Baldo invita a una nueva generación a descubrir una forma diferente de vivirlo.
Baldo. La yerba que toman los campeones.