CIUDAD DEL VATICANO, 8 (AFP-NA). - El papa Francisco
hizo un llamado a "trabajar por la paz y la
reconciliación" y a poner fin a la guerra que constituye "siempre
una derrota de la humanidad", durante la jornada de oración y
ayuno por Siria celebrada en la plaza San Pedro.
"La guerra es siempre un fracaso de la humanidad", dijo el papa
ante cerca de 100.000 personas, provenientes de todo el mundo, y
exhortó a "seguir otra vía".
"En la querida nación Siria, en Oriente Medio, en todo el
mundo, recemos por la reconciliación y la paz, trabajemos por la
reconciliación y la paz", dijo el papa Francisco, calurosamente
aplaudido por los fieles.
"Cuando el hombre piensa sólo en sí mismo, en sus propios
intereses y se coloca al centro, cuando se deja fascinar por los
ídolos del dominio y del poder, cuando se pone en el lugar de
Dios, arruina todo, abre la puerta a la indiferencia, a la
violencia y al conflicto", agregó el pontífice.
En una larga meditación sobre las bondades de la Creación y el
caos que provoca la violencia entre hermanos, Francisco destacó
que los "ídolos" de los propios intereses y del egoísmo han
llevado al mundo a "perfeccionar las armas".
Pero la "consciencia
se ha dormido", subrayó.
"Continuamos sembrando destrucción, dolor y muerte. La
violencia, la guerra llevan sólo a la muerte", añadió el pontífice
que había invitado a esta jornada de ayuno y plegaria por la paz
en Siria a hombres y mujeres de todas las religiones y también a
los no creyentes y recibió numerosas adhesiones de científicos,
profesores, investigadores e incluso de varios ministros del
gobierno italiano .
Y refiriéndose a la paz añadió: "Esta tarde yo quisiera que de
todas las partes de la Tierra gritáramos: ¡Sí, es posible! Y mejor
aún, quisiera que cada uno de ustedes, desde el más pequeño al más
grande, hasta aquellos que son llamados a gobernar las naciones,
respondieran: ¡Sí, nosotros la queremos!".
Esta frase fue interpretada como un nuevo llamado a los jefes
de Estado que están tentados por elegir una vía militar para
resolver el conflicto sirio, en tácita alusión a Estados Unidos y
Francia.
Desde hace días el papa Francisco viene hablando sobre el tema
de la paz, incluso a través de Twitter.
Pero en ocasión del G20, que se reunió en San Petersburgo esta
semana, decidió elevar la mira virtual y dirigió una carta al
presidente ruso Vladimir Putin y, a través de él, a todos los
mandatarios allí reunidos, para que llegaran a un acuerdo pacífico
sobre Siria.
A lo largo de la ceremonia de cuatro horas en la plaza de San
Pedro, se alternaron plegarias con lecturas y canciones.
La gente fue llegando a la plaza desde temprano, pese al
agobiante calor. Pudieron verse algunas banderas argentinas y
brasileñas entre la multitud pero también estandartes y emblemas
ortodoxos y de otras religiones.
"He venido a manifestar mi apoyo porque queremos la paz en todo
el mundo. Mucha gente está muriendo y un conflicto como el de
Siria puede arrastrar a otros países", dijo a AFP Raúl Camacho
García, de la Ciudad de México.
"Soy creyente con toda el alma. Por eso quise venir a rezar a
la plaza. Lo que el papa diga y haga, lo que nosotros hagamos,
puede influir y ayudar a cambiar las cosas. Pero tiene que ser una
plegaria honesta, no ambigua, no de esas que dicen una cosa pero
hacen otra", declaró por su parte Susana Chescati, una argentina
que enarbolaba una enorme bandera de su país.
"Creo que hay que hablar, hay que hacer una reflexión sobre lo
que está sucediendo no sólo en Siria, y preguntarse quién se
beneficia de todas estas guerras, quién vende las armas, quién
vende los materiales para construir las armas químicas.
Y esta es
una oportunidad para hacerse estas reflexiones", comentó por su
parte Carlos Rodríguez Linera, fraile dominico español que trabaja
en la comisión Justicia y Paz del Vaticano.
De Bagdad a Jerusalén, de Bombay a Buenos Aires, de Washington
a París, todos los sectores responsables de la Iglesia se han
hecho eco del enérgico mensaje de Francisco.
En Francia, el único país de Europa que apoya a Estados Unidos
en su proyecto contra Siria, plegarias solemnes se hicieron en
Lourdes y en la basílica del Sagrado Corazón de Montmartre en París.
La iniciativa del papa ha recibido incluso el apoyo de
numerosos patriarcas de Medio Oriente, unidos por el temor de que
una guerra en Siria pueda extenderse a otros países.
Celebraciones se han llevado a cabo en Jordania y en el Líbano.
En Siria, el jefe sunita, el Gran Mufti Ahmad Badredin Hasun pidió
a los fieles que se asociaran a la plegaria del papa.
Esta jornada se agrega a otras movilizaciones similares
realizadas por Juan Pablo II durante la guerra de los Balcanes y
en ocasión de la intervención estadounidense en Irak.