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El Papa lavará pies de discapacitados

CIUDAD DEL VATICANO, 9 (AFP-NA). - El papa Francisco escogió este año, para la tradicional ceremonia de lavado de pies del Jueves Santo, lavar los pies de ancianos y discapacitados, anunció el martes el Vaticano.

El soberano pontífice celebrará el 17 de abril por la noche la misa de la Cena de Señor (última cena de Jesucristo antes de ser arrestado y condenado a muerte) en la "Fondazione Don Carlo Gnocchi - Centro Santa Maria della Provvidenza", en el barrio de Casalotti-Boccea, en las afueras de Roma.

El año pasado, el Papa argentino lavó los pies a un grupo de jóvenes detenidos, entre ellos dos chicas, en la cárcel para menores de Roma de "Casal del Marmo", en una inédita ceremonia de Jueves Santo.

Cuando el papa era el cardenal Jorge Bergoglio solía celebrar la misa del Jueves Santo con el lavatorio de pies en cárceles, hospitales, residencias para ancianos u hospicios para pobres.


SOBRE LA CRUZ

CIUDAD DEL VATICANO (Zenit.org). - "No hay cristianismo sin la cruz". Esta ha sido la idea central de la homilía del papa Francisco en la misa de ayer a la mañana en la Casa Santa Marta. En sus palabras, el Pontífice ha subrayado también que "no hay posibilidad de salir solos de nuestro pecado" y ha reiterado que la cruz no es un adorno para colocar en el altar, sino el misterio del amor de Dios.

Caminando en el desierto, el pueblo murmuraba contra Dios y contra Moisés. Pero cuando el Señor envió unas serpientes, el pueblo admitió su pecado y pidió una señal de salvación. El Santo Padre se ha referido a la primera lectura, tomada del Libro de los Números, para reflexionar sobre la muerte en el pecado. Y en seguida ha constatado que Jesús, en el Evangelio de hoy, advierte a los fariseos diciéndoles: "Moriréis en vuestro pecado".

"No hay posibilidad de salir solos de nuestro pecado. No hay posibilidad. Estos doctores de la ley, estas personas que enseñaban la ley, no tenían una idea clara acerca de esto. Creían, sí, en el perdón de Dios, pero se sentían fuertes, suficientes, lo sabían todo. Y al final había hecho de la religión, de la adoración a Dios, una cultura con valores, reflexiones, ciertos mandamientos de conducta para ser educados, y pensaban, sí, que el Señor puede perdonar, lo sabían, pero (estaba) demasiado lejos todo esto".

Autor: REDACCION

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