La sala del sexto piso estuvo colmada hoy por trabajadores municipales y representantes del Cuerpo de Delegados y Delegadas del Sindicato de Empleados y Obreros Municipales, quienes acompañaron la exposición ante los concejales del secretario general del gremio Darío Cocco, la secretaria Adjunta Anahí Raffaelli, el secretario de Finanzas Sergio Scarpellini y la secretaria gremial Valeria Aiassa.
La reunión fue solicitada por la Comisión Directiva días después de haberse votado el congelamiento de la tasa municipal mediante un proyecto que suspendió la actualización semestral de la Unidad de Cuenta Municipal, manteniendo su valor actual de $72,71 hasta diciembre.
Un día antes de que se vote el citado proyecto, la secretaria Anahí Raffaelli ya había expresado ante los medios la preocupación del gremio ante el debate en el Concejo, advirtiendo que la negativa del bloque justicialista a otorgar el aumento respondía a una estrategia política, y que afectaría el bolsillo de los empleados y la calidad de los servicios públicos en la ciudad.
Cabe destacar que hasta el mes en curso, los empleados municipales obtuvieron incrementos salariales acumulados del 16,5% tras el acuerdo paritario alcanzado, pero a partir de julio deberán retomarse las conversaciones para definir la continuidad de los salarios durante el segundo semestre.
En este marco, se llevó adelante la reunión presidida por la presidenta del Concejo Mabel Fossatti que dio apertura al diálogo. Darío Cocco agradeció la presencia de todos y anticipó la lectura de un escrito que expresa la preocupación del gremio, y la búsqueda de una solución en conjunto ente el Concejo, el Departamento Ejecutivo y los trabajadores municipales. Entre sus párrafos, se encuentran las siguientes declaraciones:
“Venimos a expresar una preocupación legítima respecto a las consecuencias que determinadas decisiones pueden tener sobe el funcionamiento del Estado local, la calidad de los servicios que se reciben, los vecinos, y las condiciones de trabajo del sector municipal”.
“Cuando hablamos de recursos municipales, estamos hablando de algo mucho más importante que una planilla de números: hablamos de la capacidad de la ciudad para seguir haciendo aquello que la convirtió en una referencia provincial y nacional”.
“No estamos discutiendo simplemente cuánto cuesta el Estado, sino cuánto vale para una comunidad contar con servicios públicos de calidad”.
“Nuestra preocupación no pasa por una discusión tributaria, sino por saber: ¿Cómo se sostendrán los estándares de calidad que distinguen a Rafaela? ¿Cómo se garantizará la continuidad de los servicios? ¿Cómo se sostendrá la capacitación permanente del personal? ¿Cómo se preservará la negociación colectiva y se garantizarán condiciones de vida dignas para los trabajadores? ¿Cómo se protegerá el empleo municipal? Creemos firme mente que la variable de ajuste no puede ser el trabajador municipal”.
“No existen servicios públicos de calidad sin una calidad de vida laboral que los sustente”.
“Rafaela construyo durante décadas una forma de gestionar lo público que la convirtió en una ciudad admirada y respetada. Esa construcción colectiva merece ser preservada, y los trabajadores municipales somas una parte fundamental de ella. Queremos seguir siéndolo, y eso solo puede garantizarse mediante condiciones laborales dignas”.
“Venimos a solicitar que cualquier decisión que se adopte tenga presente que, detrás de cada servicio que recibe un vecino, hay un trabajador municipal haciéndolo posible.
“Venimos a pedir que los esfuerzos que eventualmente deban realizarse no recaigan exclusivamente sobre quienes sostienen diariamente el funcionamiento del Estado local, que somos los trabajadores municipales. Solicitamos que se mantenga la planta de trabajadores de la municipalidad y se garanticen condiciones que hagan posible mantener la calidad de vida y dignidad de los mismos”.
Terminada su lectura, la concejal Valeria Soltermam le preguntó al secretario general qué les dijeron desde el Ejecutivo para que crean que este congelamiento pondría en riesgo el salario de los trabajadores. “La tasa municipal dentro del Presupuesto local representa un 12%. Tenemos un montón de otros aportes aún más significativos. Queremos conocer qué les dijeron a ustedes para que teman por las próximas actualizaciones y el pago del aguinaldo”, preguntó la edil.
Cocco le informó que mantuvieron reunión con el Departamento Ejecutivo y con el Intendente Leonardo Viotti. “Se nos expresó la posibilidad -dado que se van a ver afectados los recursos del Municipio-, de la quita de algunos servicios, bajas de contratos, y estarían en riesgo las paritarias que en julio deberíamos comenzar, debate que alcanza los últimos meses de este año. Esto nos preocupa muchísimo. Queremos que esto no impacte en ningún puesto de trabajo, ni en la calidad de vida y salarios de los trabajadores”, le respondió el gremialista.
La concejal Soltermam dijo que el último aumento que se proponía de la tasa (antes del congelamiento), era menor a un 2%. “No puede ser que los trabajadores corran riesgo por un porcentaje tan pequeño del Presupuesto local. Cuando nosotros presentamos el proyecto nos basamos en números. Aquí dinero hay, sucede que hay una mala administración. No podemos permitir que los trabajadores sean la variable de ajuste, pero tampoco el vecino que paga la tasa. Cuando presentamos el proyecto lo hicimos con fundamentos tan sólidos que hasta el oficialismo nos acompañó”, dijo refiriéndose a Mársico, ausente en la mañana por una causa justificada.
El concejal Scavino coincidió con lo expresado en el documento leído previamente y dijo: “Yo pretendería que este espacio no sea para hacer política y que no hablemos de calidad de la gestión, porque acá la preocupación de los trabajadores municipales es preservar el puesto de trabajo y poder lograr una negociación paritaria digna. Háganse cargo quienes votaron el congelamiento. No es lógico que permanezca congelada durante un año la UCM y no pueden desconocer sus consecuencias”, dijo valorando los servicios prestados por esta gestión como la renovación del Parque Vehicular Municipal. “La definición política es el acompañamiento hacia los trabajadores municipales y tratar de mejorar su situación”, aclaró.
El concejal Maximiliano Postovit mencionó el aumento de la UCM del 415% a lo largo de esta nueva gestión, y aclaró que no sucedió lo mismo con los salarios municipales. Al hablar sobre la necesidad de una planificación, se preguntó si era necesario gastar $80 millones en pasto y $60 millones en piedritas para Plaza 25 de Mayo. “El empleado municipal no puede ser la variable de ajuste. La UCM y la recaudación fueron por encima de la inflación. Estamos viendo la mala administración de esos recursos”, expresó.
Al reivindicar su voto negativo hacia el congelamiento, la concejal Carla Bodi hizo hincapié en tratar, de ahora en más, de garantizar servicios y proteger el empleo municipal.
Por su parte, la concejal Paz Caruso recordó que el año pasado votaron en el Presupuesto un aumento del 34% de los haberes de los empleados municipales. “Eso está asegurado. Es la paritaria que se negoció hasta el momento y a partir de julio queda ese margen, establecido en el Presupuesto que votamos. Si Viotti toma una decisión, nosotros vamos a estar defendiendo a los trabajadores municipales. El aumento de la UCM hubiera sido del 20%, pero hay muchas otras variables de aumento; además, los recursos municipales aumentaron un 335%, más allá del incremento del 415% de la UCM en estos dos años. Sin embargo, el año pasado la Municipalidad cerró su ejercicio con déficit, o sea, se gastó más de lo que se tenía y a la mala administración se la quieren cobrar a los vecinos”, manifestó la edil de Juntos Avancemos.
Scavino aclaró, tal como lo hizo la secretaria de Haciendas y Finanzas Silvina Bravino en su visita al Concejo, que ese 415% de aumento de la UCM mezcla períodos y que la línea inflacionaria de esta gestión estuvo por encima de la evolución de dicha unidad.
Seguidamente habló el concejal Juan Senn haciendo referencia a lo dicho por Soltermam sobre el 12% que representa la UCM en el Presupuesto. “Hemos evaluado los números en un marco de responsabilidad. Estamos hablando de un incremento para los haberes municipales de un 34%, o sea que al empleado municipal le falta cobrar un 18% de aumento en el segundo semestre, y el Municipio tiene la obligación de garantizar ese pago que también va a depender de la capacidad de negociación que el sindicato lleva adelante”, explicó.
Y agregó: “Yendo a los números, el Presupuesto 2026 es de $95.000 millones, en los cuales, el incremento de la tasa que se pretendía impactaba un 2% ($1400 millones). Entonces, quien usa de variable de ajuste al trabajador, el Concejo Municipal no aumentando la tasa, o el Intendente con sus malas decisiones. Viotti administra mal y pretende que el rafaelino pague de su bolsillo su ineficiencia”, afirmó Senn.
Por su parte, Anahí Rafaelli dijo que tienen en claro que la votación no se hizo en contra de los trabajadores, y reconoció que en la administración del actual Intendente no les corresponde ver en donde se pone o saca la plata. “Nuestra función es servirle a la comunidad y es para lo que fuimos contratados. Nuestra más profunda preocupación es que no se toque ninguno de los contratos de los trabajadores municipales”, aclaró.
El concejal Juan Senn le mostró un pen drive a Darío Cocco -que luego se lo entregaría- con la información de todos los pagos que la Municipalidad hizo este año. “Acá van a ver todas las facturas que el Ejecutivo paga. Tranquilamente podría optimizar y dejar de hacer ese juego político de decir que el justicialismo, por haber frenado el aumento de la tasa por la mala administración de ellos, toma como variable el ajuste hacia los trabajadores”, sostuvo.
Y Scavino tiró una de sus últimas cartas. “Hubo quienes decidieron el congelamiento de la UCM y se tienen que hacer cargo”, dijo criticando la gestión anterior de 32 años, mientras que valoró las obras de la actual en tan solo dos. “La definición política de esta gestión es respetar y reivindicar el trabajo del empleado municipal”, aclaró una vez más el edil oficialista.
“Los aumentos acumulativos de la UCM dan un 415% en dos años. En ese número nos basamos para tratar UCM, pero no se olviden todos los otros ingresos que tiene la Municipalidad y que aumentaron significativamente muy por encima de la inflación. Los recursos económicos están, el problema es como se están administrando”, dijo Caruso.
Y a modo de conclusión, Senn manifestó: “El aumento de la UCM representaba el 2% del Presupuesto municipal, mucho no impactaba. Lo que pretendemos es que el Intendente con su equipo administren bien, estén los recursos para Rafaela y garanticen en la paritaria el 18% que le falta cobrar a los trabajadores en el segundo semestre, ya que el Presupuesto ha sido votado por unanimidad”.
Cerrando el productivo encuentro, Darío Cocco agradeció la posibilidad de que expresar la preocupación del gremio que representa. “Vinimos a buscar consenso para que si hay que ajustar, no sea con los trabajadores, no sea con los servicios, no sea con la comunicad, y sí buscar entre todos, la posibilidad de que afecte lo menos posible a la Municipalidad. Estamos a disposición de seguir trabajando en conjunto. Nos llevamos los datos también y valoramos este debate general que puso sobre la mesa todas las opiniones”.