BUENOS AIRES, 9 (NA). - El cantautor Andrés Calamaro consideró que Aníbal Troilo "Pichuco" fue "el máximo representante de la evolución del tango hacia un estadio más complejo y más hermoso".
"Escribió con los más grandes poetas y llevó nuestra música a una universalidad, una riqueza musical insospechada, con permiso de Carlos Gardel que fue un artista genial y universal -continuó "El Salmón"-. Y de Piazzolla, que seguramente sea el más grande músico argentino de siempre".
Sobre el legado que dejó "Pichuco", Calamaro sostuvo que su obra "trasciende el tango-género, sus canciones son de una factura colosal. Basta con recordar que es el compositor de 'Garúa', 'Sur', 'Barrio de tango' o 'Desencuentro'. Estuvo veinte años al frente de la música mundial, quizás sin saberlo. Compositor, bandoneonista y director de orquesta. Un grandioso", describió.
Por otra parte, Calamaro no dudó en afirmar que el tango se terminó con Troilo: "Con Gardel adquirió cualidades extraordinarias, se convirtió en canción y en fenómeno mundial, Carlos le sumó emoción, lírica, imágenes. Y lo llevó a otras partes del mundo. Aníbal Troilo reina en la época de las orquestas y escribe obras monumentales hasta la década del sesenta".
"En los sesenta también graba con Goyeneche y con Grela. Después Piazzolla. Podríamos decir que Aníbal Troilo es el corazón y Astor el cerebro. Sin restarle mérito a ninguno de estos dos órganos vitales", cerró.