El Hogar de Tránsito de “Honrar la Vida” –sito en calle Eduardo Oliber 765, en barrio Fátima- tiene como finalidad específica alojar pacientes que se están realizando diálisis; y también aquellos que de ser trasplantados, y su vivienda no esté en condiciones sanitarias de acuerdo a lo establecido por un asistente social, podrán alojarse en el Hogar hasta tanto se acondicione su vivienda para recibir al trasplantado.
"Honrar la Vida" es una asociación civil rafaelina sin fines de lucro, que se dedica a llevar adelante acciones de difusión y concientización sobre la donación de órganos, y de ayuda por medio de esta casa de tránsito a aquellas personas trasplantadas que necesiten apoyo o carezcan de recursos.
El Hogar de Tránsito está pensado no sólo para rafaelinos sino también para pobladores de toda la región que necesiten alojarse en Rafaela ante una situación de esa naturaleza; más allá de que prácticamente todos los trasplantes se hacen en la capital provincial, las familias encuentran en la casa de “Honrar la Vida” en Rafaela, un ambiente acogedor y seguro donde plantar su base. Por citar un ejemplo, en este momento la casa alberga a pacientes de diálisis radicados en Selva, Santiago del Estero.
El Hogar es único en la Región y administrado por una ONG. Este se pudo materializar en base a recursos propios, y aportes de legisladores provinciales y nacionales, comerciantes e industriales locales. La ONG se funda en valores como la solidaridad, la honestidad y el sacrificio que enarbolan como bandera sus –actualmente- ocho integrantes.
ACTUALIDAD
Para conversar acerca de la institución dialogamos con Osvaldo Minighini (66) -presidente de la Asociación Civil- y con René Soural (49) –tesorero de la misma-.
El 2014 fue el año récord de donaciones y trasplantes en la provincia de Santa Fe, donde se ofrecieron 70 pacientes donantes a través del Cudaio. Los órganos donados fueron córneas, corazón, hígados y riñones, entre otros: “Fueron 20 donantes más que en 2013 cuando habían sido alrededor de 50”, dijo Minighini.
“Estamos segundos en cantidad de trasplantes a nivel nacional”, dijeron nuestros entrevistados. Y agregó Soural: “Acá de Rafaela hubo tres pacientes que fueron ablacionados”.
Sobre el apoyo del Cudaio, Soural comentó que, “hoy a través de la dirección del Cudaio, a cargo de Pablo Maidana, se reforzó mucho a las ONG de toda la Provincia; en Esperanza, Rafaela, Ceres, Cañada de Gómez, Villa Constitución y Rosario; y yo creo que hoy se logra que nosotros reforcemos nuestro trabajo ya que muchas veces el Cudaio solo no puede y necesita el trabajo de las regiones”, señaló.
Destacaron asimismo lo logrado a través de las personas que se anotaron voluntariamente a través del carnet de conducir en Rafaela: “Hemos firmado un convenio con la Municipalidad –concluyó Minighini- para trabajar con actas a través del carnet de conducir. Y entre junio a octubre de 2014 se anotaron unos 400 nuevos donantes”, destacó muy satisfecho.
Finalmente Soural destacó que, “si hoy hay un éxito en el crecimiento de la institución y en el Hogar de Tránsito, es gracias al esfuerzo que han puesto los iniciadores. No tenían nada para mostrar –continuó- y salieron a la calle con un folleto, tratando de concientizar a los rafaelinos sobre lo importante que es ser donante de órganos, en cambio hoy ya tenemos fotos de lo hecho. Y el agradecimiento también alcanza a los medios de comunicación”, cerró el voluntario.
COMIENZOS Y
REMODELACIONES
“Todo empezó –dijo Soural- en 1992, cuando los primeros pacientes en diálisis nos empezaron a contar lo que estaban viviendo y comenzamos a concientizar sobre la donación de órganos. En ese tiempo no era fácil”, recordó, agregando que el comienzo legal fue en 1994.
Minighini contó su propia experiencia: “Yo llegué en 2002 con el fallecimiento de mi hija de seis años por un infarto cerebro-vascular, y ante la adversidad decidimos donar sus órganos. El Cudaio hizo el operativo. Luego en Rafaela Miguel Destéfani y René Soural me apoyaron mucho y me dieron mucha contención, y ahí me volqué a trabajar de lleno en la Institución sobre todo en la concientización”, recordó.
“Los comienzos del Hogar de Tránsito fueron duros –continuó Soural-, en una vivienda en desuso en bulevar Lehmann al 2800 donde ahora se está haciendo la escuela del barrio San José. Con aportes provinciales, municipales y propios la refaccionamos con una estructura básica, y a los pocos días una paciente de Villa Minetti se alojó en él”, comentó.
Allí funcionó el Hogar desde 2006 hasta 2009, y en este último año con la ayuda de mucha gente e instituciones se mudó al lugar actual en calle Eduardo Oliber 765, a una casa que fue refaccionada en una primera etapa, teniendo ya pacientes adentro, lo cual habla a las claras de la necesidad que había de una institución de este tipo que brindase este servicio gratuitamente, y que fue presentada en sociedad en 2011.
En el año 2012 se encaró la tercera etapa de refacción del lugar, concretándose la construcción de un baño más, apto para discapacitados, un lavadero y una sala de reuniones privada que sirve al mismo tiempo para uso de la institución y para recepción de pacientes. Las labores se desarrollaron en diferentes etapas hasta 2014, mediante donaciones privadas, subsidios y el aporte mensual de la Comisión Asesora Municipal de Entidades de Bien Público, inaugurándose estas últimas ampliaciones el martes 25 de noviembre de 2014. Cabe destacar que el Hogar ya contaba con una cocina-comedor, un baño y tres dormitorios.
Quien necesite este servicio puede requerir información en las mismas clínicas, o contactándose con la Institución a los teléfonos celulares: 15 560316 (Soural) o 15 648518 (Minighini). El Hogar es gratuito para quien necesite contención para estos casos, aunque sea solamente una noche de alojamiento.