Información General

En la provincia hubo 569 casos de turberculosis

VILLAS MISERIA. Aquí se concentran los contagios. FOTO ARCHIVO

En nuestra provincia fueron comprobados 569 casos de tuberculosis a lo largo de 2017, siendo Rosario el que concentró la mayor cantidad de casos con 331, mientras que en la ciudad de Santa Fe hubo 90 casos de la enfermedad, siendo el resto diseminado en el resto del territorio provincial

A nivel nacional, la cantidad de contagios se estabilizó durante la última década, a razón de 9.000 y 11.000 casos anuales, pero hay un dato que preocupa: la cifra de pacientes afectados aumentó un 6% en los últimos dos años, de acuerdo a un informe de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR). “Creemos que este incremento se debe a que mejoró la notificación de los casos en algunas provincias y no a un crecimiento de la enfermedad”, explicó la Dra. María Cristina Brian, coordinadora de la sección Tuberculosis de la AAMR, en una entrevista con El Litoral, en nota firmada por Gastón Neffen. 

Al margen de la lectura de las estadísticas, lo que está claro es que la cantidad de contagios no baja en una enfermedad que cuenta con herramientas de prevención eficientes, es curable y su tratamiento es gratuito. ¿La tuberculosis está relacionada con la pobreza? La Dra. Brian recordó que está vinculación viene del Buenos Aires de principios del siglo pasado, cuando los inmigrantes se amontonaban en los conventillos porteños. Es que la enfermedad se contagia por vía aérea, cuando las personas infectadas tosen, estornudan e incluso hablan y así liberan los bacilos que aspiran las personas sanas. “El principal factor de riesgo es el hacinamiento, que es más frecuente en los barrios más vulnerables, pero la verdad es que hemos detectado casos en todas las clases sociales”, precisó la neumonóloga.

“En la provincia de Santa Fe, la mayoría de los pacientes se concentran en los barrios más pobres del Gran Rosario”.  ¿Cómo prevenir más contagios?  Hay coincidencia en que el tratamiento temprano es esencial para evitar que se agrave el cuadro y se contagien más personas. El problema es que los síntomas, en un primer momento, se pueden confundir con gripe o neumonía. ¿Cuándo hay que consultar al médico? Cuando la tos o el catarro es persistente y no se va después de 15 días. Una vez confirmada la infección, el eje del tratamiento son los antibióticos y durante los primeros dos meses se basa en dos fármacos: la triple asociación -que incluye en una sola pastilla isioniacida, rifampicina y pirazinamida- y el etambutol.  

La buena noticia es que este lunes, el Laboratorio Industrial Farmacéutico de la provincia de Santa Fe (LIF) va a inaugurar una nueva planta de comprimidos generales, en la que se van a producir los fármacos para el tratamiento de la enfermedad. Tiene 700 metros cuadrados y va a permitir no sólo abastecer la demanda de la provincia sino también realizar un aporte relevante al sistema de salud nacional.  

La vacuna BCG (Bacilo de Calmette y Guérin) también es clave. Es obligatoria en los bebés que pesen más de dos kilos y previene la infección de las cepas más agresivas de tuberculosis. 

Cuando se detecta un caso se debe activar un protocolo para evitar nuevos contagios y también encontrar, en lo posible, a la persona que infectó al paciente. Una atención especial reciben los contactos de alto riesgo, que se los estudia a fondo.  

SINTOMAS  

En el país la mitad de los 10.000 casos de tuberculosis se concentran en las barriadas más pobres del Gran Buenos Aires, pero si se toma en cuenta la tasa de enfermos por cantidad de habitantes sobre todo preocupa la situación de tres provincias: Salta, Jujuy y Formosa. Se estima que en un tercio de la población mundial están presentes los bacilos de la tuberculosis, que pueden permanecer latentes durante años sin generar síntomas y sin contagiar con episodios frecuentes de sudoración nocturna.  


Autor: REDACCION

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web