A través de los encuentros en clases inclusivas entre un grupo de adolescentes de 5to. año de la escuela "Domingo de Oro" y los jóvenes del centro de día La Huella se pretenden construir actitudes que contribuyan a fortalecer una comunidad que acepte a todos, y que colabore en la edificación de una sociedad inclusiva.
En estos espacios se respetan las diferencias individuales y se generan lazos de amistad y compañerismo.
Así lo transmite Noelia Romedati, profesora de Música de esa escuela quien tiene a su cargo el desarrollo de esta clase compartida entre alumnos y concurrentes.
¿Cómo surge la propuesta?
Noelia nos comenta que las clases nacieron a partir de una primera charla con el musicoterapeuta Edgar Schieder, que integra el staff de profesionales de La Huella.
“Así surgió la posibilidad de hacer ensambles de percusión, a partir de que la escuela cuenta con un par de instrumentos como los redoblantes, bombos y un número importante de instrumentos varios”.
Es así como las primeras clases fueron con ensambles. La profesora reconoce que se sorprendió porque se integraron muy bien y agrega: “Maxi (concurrente de La Huella) sobre todo con el tema del redoblante era como el que dirigía la banda y entonces fue muy fácil, me llamó la atención también la capacidad que tienen para acoplarse, para ensamblarse perfectamente porque no hay que hacer ningún tipo de adaptación, desde la primera clase fue maravilloso. Logramos movernos, ensamblar un par de patrones rítmicos que teníamos, mientras yo les iba diciendo cómo se usaban los instrumentos”.
¿Qué dificultades se observaron en el desarrollo de esta actividad?
En cuanto a algunas dificultades mínimas que se presentaron argumenta: “El tema por ahí de hacerlos cantar, de imponer alguna canción que ellos no conozcan fue más difícil. Pero siempre trabajando con canciones que ellos conozcan, con pequeñas frases que se acoplen a ese ritmo o a esos patrones rítmicos ya es suficiente”.
¿Cuál es su visión sobre los alumnos que participan de estas clases?
La profesora nos dice que el recibimiento de los alumnos de 5to. año es muy linda. “Los chicos los esperan, es más, de otro curso se quisieron integrar la clase pasada así que eran varios más los que se sumaron y ellos los esperan de corazón sinceramente todas las clases”.
¿Cómo se preparan los encuentros?
Frente a esta consulta Noelia relata: “Yo traigo la propuesta y por ejemplo en la clase de hoy estuvimos trabajando con un juego muy sencillo, tipo juego de la oca, donde tienen distintos casilleros con distintas propuestas. Ellos van, sacan un dado y de acuerdo al número que les salga van avanzando o retrocediendo; tienen consignas como cantar, bailar, preguntar, dibujar pero algo sencillo como para que se puedan hacer otro tipo de actividades además de los ensambles”.
Las clases inclusivas ofrecen un espacio para lograr el reconocimiento del derecho que todos tenemos a pertenecer a una comunidad, construir cultura e identidad con los otros y a educarnos cualquiera sea el medio social, la cultura, la ideología, el sexo, la etnia o situaciones personales derivadas de una discapacidad física, intelectual o sensorial.