De casualidad y hablando con gente que conozco, comentó la Dra. Viviana Bernardi “fue como me inicié en la pintura”. Hace cuatro años un taller de Marcela Grosso resultó el disparador para poder hacer los primeros pasos por un mundo que después sería novedoso e inquietante. Desde entonces supo que su camino no iría por el lado de lo figurativo e hiperrealista, “empecé a tener los primeros contactos con la tela y los pinceles y me apasionó. No estaba muy bien y eran los únicos momentos en que me daba cuenta que el tiempo no pasaba, no tenía molestias, ni dolores”.
Luego y por cuestiones de trabajo, durante un año y medio o dos Viviana tuvo que dejar la actividad artística. “Por ese tiempo no podía compatibilizar el trabajo con el horario de taller, entonces empecé con Natalia Manera. Fue algo distinto porque a la mayoría le gusta pintar figurativo, yo propuse otra cosa y me aceptaron. Me gusta lo no figurativo, lo abstracto”.
Después de una muestra individual realizada el año pasado en el Museo Municipal de San Jorge donde presentó óleos, la experiencia significó un verdadero convencimiento y reafirmación para la artista, además de muestras anuales colectivas de los talleres donde participó.
-¿Cómo siguió tu proceso?
-Me pasaba que en la tela no quería controlar. Hice trabajos de pintura figurativa, pero ahí lo real es real y yo quería experimentar. Ya al control lo tengo en el quirófano, es decir el control está en mi profesión acá quería largarme. Sentía que era el momento que me encontraba libre y que ahí me podía equivocar, en mi profesión no puedo. Empecé con Natalia y me contacté con gente de Buenos Aires, hice cursos con artistas de allá. Viajé de Laura Montanaro que es una artista uruguaya que tiene su taller en Buenos Aires. Observo que la gente del arte es muy abierta, conocí a Norberto Moncarz en seminarios intensivos y también a Marco Otero, un referente del expresionismo abstracto.
-O sea que te fuiste formando a través de tu búsqueda...
-Sí, de alguna manera en mi búsqueda fui interesándome por artistas y modos de expresión. También está mi trabajo, así que dentro de mis posibilidades fui incursionando en este nuevo universo. Cuando a uno le interesa algo, te movilizan varias cosas que te permiten cambiar. Ahora con internet se puede ver mucho y me fue atrapando este mundo que es lo que en un futuro quiero hacer. Estoy yendo ahora al Liceo Municipal con Florencia Laorden, me gusta, trato de aprender de los que saben y de perfeccionar lo que sé hacer. Soy rápida para pintar. Pinto en acrílico, que se seca mucho más rápido y estuve aprendiendo distintas técnicas.
-En el ámbito de lo que te gusta pintar, ¿hay algo que motive tu inspiración?
-Dicen los que saben que la inspiración viene en el momento en que estás pintando. Hay ejercicios que nos enseñan y a partir de ahí pueden salir formas y colores. A lo mejor a veces dejo un cuadro y después de un tiempo lo retomo, me gusta tener dos o tres cuadros en un atril en mi casa, los miro y a lo mejor vestida como cuando vengo de trabajar tal vez le doy una pincelada que a veces es la que faltaba para que me cierre.
-¿Considerás que tus pinturas se acercan a algún sentido o mensaje en particular?
-No, a veces salen los colores de acuerdo con los estados de ánimo. A veces quiero pintar todo rojo o naranja y otras en el tono de los grises y azules. No tengo una técnica, es bastante variado lo que hice hasta ahora. Soy amateur y estoy probando, a veces pinto figuras geométricas, otras cuadros completamente abstractos, con manchas, rayas o incorporo lápices de colores. Soy muy observadora y trato de incorporar lo que me gusta.
-¿Tenés referentes en el mundo de la pintura?
-Cuando me di cuenta que me gustaba esto empecé a buscar sobre expresionismo abstracto, Klein, Conin y la movida expresionista postguerra también como movimiento de vanguardia. Yo empecé porque había algo en mi vida que quería cambiar y después con el tiempo fue surgiendo cada vez más el color. Hice el ejercicio de pintar todos los días incluso en pequeños formatos como papel y cartón. Me di cuenta que me gustaba lo abstracto cuando en el quirófano vi manchas de líquidos corporales o sangre mezclados con suero, yo veía obras de arte. Me hacía bien, frente al quirófano que muchas veces es sufrimiento, tensión, yo podía encontrar esto. Incluso con la operación laparoscópica yo veía arte. Muchas de mis pinturas tienen que ver con cosas que se ven en el televisor (cuando trabajamos) y se vinculan con el cuerpo humano. Una vez pinté una rodilla, quedó una flor lila y se la regalé a la paciente que habíamos operado. Hicimos una muestra con Marcela Grosso y todos preguntaban porque se llamaba "Blanca", en realidad tenía ese nombre porque era la rodilla de Blanca. Desde ahora en más mi sueño es seguir pintando, dedicarme a esto y seguir aprendiendo.
La profesión relacionada con la medicina le dio a Viviana la posibilidad de encontrar su camino a través del arte como medio de expresión. El quirófano y las imágenes que se perfilan entre líquidos y pantallas para un fin quirúrgico, fueron las causas necesarias para crear siluetas, formas, composiciones abstractas que se materializaran en sus cuadros. Estos cuadros hoy, en las paredes de Parra Hotel & Suites exhiben un universo que se compone con la fuerza del deseo y la pasión.