La cercanía de los barrios periféricos con la zona rural, provoca que muchas de las especies que habitaban en ese lugar se hayan ido habituando al sector urbano, por lo cual no extraña, por ejemplo, encontrarse con una iguana, tal como queda comprobado con la nota gráfica que sirve de ilustración, correspondiendo al patio de una vivienda en el barrio Brigadier López.
Cuando consultamos en tal sentido, se nos dijo que la aparición de esta clase de reptiles es bastante frecuente, aunque no tanto del tamaño de ese ejemplar. "No son agresivas, salvo que se intente atacarlas, pues entonces se defienden y suelen enfrentar a su potencial enemigo. En general, deambulan por el lugar y desaparecen tal como vinieron, sin reaccionar ante la presencia humana, incluso cuando sea más cercana de lo prudente", se aclaró de parte de quien facilitó la foto del ejemplar en cuestión.
Además de iguanas, por estos sectores alejados, también suelen verse con frecuencia comadrejas, lagartijas y también víboras de no gran tamaño. Lo curioso, es que también en la zona céntrica viven y se reproducen las comadrejas, que habitan en algunos patios de comercios o depósitos, poco utilizados y con existencia de malezas.
Toda esta clase de ejemplares al venido invadiendo la ciudad y habituándose a la presencia humana, tal como también lo hicieron con anterioridad aves de toda clase que antes habitaban sólo zonas rurales, siendo las primeras de ellas las palomas, los morajúes, los horneros, viéndose luego caranchos y cotorras, que hasta hace poco era impensado que se convirtieran en aves urbanas.