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Faltan docentes reemplazantes en las escuelas primarias

Varias escuelas primarias de la ciudad de Rafaela y la región se encuentran teniendo dificultades a la hora de conseguir docentes reemplazantes cuando aquellos titulares que por hacer uso de su licencia, no asisten a trabajar. Ante ausencias por enfermedad, capacitación o cualquier otra justificación que presente un maestro para no dar clases, los directivos cuentan con un escalafón enviado desde el Ministerio de Educación con los inscriptos para reemplazos. La particularidad con que se encuentran las instituciones educativas es que a tres meses de iniciado el ciclo lectivo ya se han agotado los escalafones y no encuentran docentes que se hagan cargo de los alumnos durante las jornadas de clases, lo que genera preocupación sobre todo en los directivos.

Ante los casos de “escalafón agotado” el Ministerio de Educación prevé una instancia denominada “inscripción complementaria”, que le posibilita a la escuela que se queda sin personal abrir nuevamente un período donde nuevos docentes se puedan inscribir y así sumar posibilidades de contar con más personal disponible en caso de reemplazos o interinatos. Pero a pesar de esto, ya existen escuelas de la ciudad y la región que han hecho uso de esta instancia aunque sin lograr resultados favorables.

La situación descripta no es nueva, sino que comenzó a darse con mayor fuerza en los últimos 4 o 5 años y se va agravando cada vez más, lo que debería ser una luz de alerta tanto para las autoridades educativas como para el gremio AMSAFE. Básicamente por las soluciones que se implementan ante la ausencia de docentes: se agrupan grados en un aula, se desafecta de clases a los alumnos, se convoca a docentes de Nivel Inicial a cubrir cargos de primaria, se apela a que los propios docentes de la institución reemplacen a sus compañeros en contra turno, o se convoca a docentes que deben hacer varios kilómetros para cubrir el cargo por unos días, entre otras opciones.

Esto de alguna manera desfavorece la calidad educativa generando condiciones menos propicias de aprendizaje para el alumno y por otro lado atenta contra la integridad de los trabajadores que terminan tapando huecos en las instituciones de manera involuntaria generando sobrecarga laboral y de horarios. Ni hablar de aquel maestro que necesita ser reemplazado por alguna urgencia en particular y no consigue quien tome su lugar.

Si bien existe muy buena predisposición en las diferentes escuelas para tratar de sobrellevar este tipo de situaciones, con buena voluntad no alcanza y se necesitan ver cuáles son las razones de este problema para elaborar alguna solución planificada que venga desde las autoridades educativas que deberían salir en ayuda de las instituciones educativas.

De acuerdo a consultas realizadas a docentes de varias escuelas, las situaciones más graves se dan a medida que nos alejamos del centro de la ciudad, en cuyas escuelas se hace más complicado encontrar personal para cubrir los reemplazos. Hacia el interior del departamento Castellanos también se perciben las mismas dificultades al tratarse de poblaciones más pequeñas y que dependen de otras localidades que les provean de docentes.

El año pasado ante esta problemática, las escuelas habían adoptado la alternativa de llamar a estudiantes avanzados en la carrera docente para cubrir los cargos, algo que trajo algunas complicaciones y reclamos desde los propios docentes con título. Además las autoridades de la carrera en el Instituto del Profesorado tampoco estaban muy de acuerdo con la medida por entender que dicha situación interfería la correcta formación de los alumnos.

Por lo cual, hoy la falta de docentes que cubran reemplazos se acentúa y preocupa sobre todo si se tiene en cuenta que estamos entrando en una época invernal donde ya sea por enfermedad propia o de sus hijos, en los próximos meses las licencias docentes aumentarán considerablemente.

Dentro de la escuela primaria la faltante no es sólo de maestros de grado, sino también de docentes de especialidades (música, plástica, educación física), y de aquellos que poseen horas cátedras en séptimo grado (inglés, tecnología) que, ante la ausencia de los titulares directamente los alumnos no cuentan con las horas correspondientes quedando a cargo del docente del grado.

Para corroborar esto, más allá de los testimonios de los propios directivos, hay que ver simplemente la cantidad de escuelas que han abierto nuevamente las inscripciones complementarias para tratar de convocar más docentes de estas áreas.

Las causas del por qué se da esta problemática, debería investigarlas el propio Ministerio de Educación a través de la Regional correspondiente, que es quien tiene todos los elementos de análisis disponible; para a partir de allí elaborar un plan de acción que tienda a buscar soluciones concretas. Los elementos a tener en cuenta para este análisis deberían ser: cantidad de licencias que existen y los motivos de las mismas, si la oferta educativa está dando resultados, es decir si hay suficientes graduados en relación a las escuelas que existen en la región. Si aquellos graduados finalmente deciden ejercer la profesión y de no hacerlo establecer los motivos. Porque es evidente que la tarea docente se ha complejizado en los últimos años y las condiciones de trabajo muchas veces no son las deseadas. Lo que sí no se puede hacer, es seguir viendo cómo se agudiza el problema sin hacer nada.

Autor: Julio César Armando

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