Después de rezar el ángelus, acompañado del arzobispo de Milán, Cardenal Scola, el Papa se trasladó hasta la prisión de San Vittore, donde en varias zonas de la misma saludó a los detenidos, y con algunos luego compartió el almuerzo. luego.
El Santo Padre y unos 100 reclusos se sentaron a una mesa de unos 50 metros y compartieron un menú típico milanés: arroz con azafrán, milanesa y papas fritas con alcachofas.
"Su Santidad, buenos días, sea bienvenido. Con inmensa emoción le damos las gracias por esta visita suya inesperada a San Vittore, gracias por haber elegido nuestra cárcel entre todas las de Lombardia", leyó uno de los presos en nombre de todos como saludo a Francisco, según publicó Avvenire y replica la agencia Derf.
"Nos sentimos privilegiados y lo somos, porque con todos los males que hay en el mundo, las adversidades y las personas que sufren, que seguramente están más necesitadas, no obstante sus innumerables compromisos, como representante de la iglesia, usted ha querido dedicarnos su tiempo", se escuchó también.
Los presos aseguraron que "su presencia es para todos un gran signo de esperanza que nos da fuerza y ánimo, restituyéndonos esa dignidad que a menudo olvidamos y considerados 'entre los últimos de la sociedad', tenemos el riesgo de perder en la oscuridad y en la angustia de la vida carcelaria".
Asimismo, manifestaron el deseo de "tener la posibilidad de renacer y regresar a través del recorrido de fe y de reeducación social, a ser parte integrante del mundo exterior".
"Son maravillosos el amor y las atenciones que usted demuestra por los detenidos, las palabras y los mensajes pronunciados durante sus visitas en las diversas cárceles del mundo, con los cuales busca penetrar en los corazones de la gente y remover las conciencias de los potentes", agregaron.
Además, pidieron al Santo Padre orar por ellos "para que nuestros errores se conviertan en sincero arrepentimiento así como fuente de enseñanza para no volver a equivocarnos y vivir nuestra vida futura como verdaderos hijos de Dios".
También le pidieron oraciones para que "el mundo político tenga la valentía de afrontar y resolver cuanto antes los problemas de la reforma de las cárceles, manteniendo al mismo tiempo una alta atención a la dignidad y la recuperación del encarcelado".