CIUDAD DEL VATICANO, 16 (AFP-NA). - El papa Francisco
afirmó que "la ideología marxista está equivocada", pero negó, en
declaraciones al periódico italiano La Stampa, sentirse "ofendido"
de haber sido tachado de "marxista" por ultra conservadores
estadounidenses.
"La ideología marxista está equivocada. Pero en mi vida he
conocido a muchos marxistas buenos como personas, y por esto no me
siento ofendido", afirmó.
Ultra conservadores estadounidenses habían acusado al papa de
ser "marxista", luego de que, en su exhortación "Evangelii
gaudium", difundida a fines de noviembre, criticó la "dictadura de
la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano".
En esa exhortación "no hay nada que no se encuentre en la
Doctrina social de la Iglesia", aseguró Francisco a La Stampa.
"La única cita específica fue sobre las teorías del derrame,
que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la
libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e
inclusión social en el mundo. Se prometía que, cuando el vaso
hubiera estado lleno, se habría desbordado y los pobres se habrían
beneficiado", agregó.
"En cambio sucede que, cuando está lleno, el vaso, por arte de
magia, crece y así nunca sale nada para los pobres", puntualizó.
En la entrevista a La Stampa, el papa afirmó también que "la
Navidad es el encuentro de Dios con su pueblo".
"La Navidad no fue una denuncia de la injusticia social, de la
pobreza, sino un anuncio de alegría. Todo lo demás son
conclusiones que sacamos nosotros. Algunas correctas, otras menos
y otras más ideologizadas", estimó.
Hoy en día, el mensaje de la Navidad "nos habla de la ternura y
de la esperanza. Dios, al encontrarse con nosotros, nos dice dos
cosas. La primera: tengan esperanza. Dios siempre abre las
puertas, no las cierra nunca. Es el padre que nos abre las
puertas. Segunda: no tengan miedo de la ternura", declaró Francisco.
"Cuando los cristianos se olvidan de la esperanza y de la
ternura se vuelven una Iglesia fría, que no sabe dónde ir y se
enreda en las ideologías, en las actitudes mundanas", añadió.
Según algunos de sus biógrafos, el papa argentino no es
marxista, sino que, sin ser un ultra conservador, se enfrentó con
sacerdotes jesuitas tentados por el marxismo. Frente a la teología
de la liberación, el hoy papa propuso en los años 70 una "teología
del pueblo" que no era marxista.