Recientemente hemos celebrado los 202 años de nuestra Independencia, pocos para la vida de la humanidad, muchos para una Nación que, impregnada de los valores de Libertad y Justicia, asomó entre todas las naciones del mundo de entonces.
A partir de allí, contando el país con una naturaleza privilegiada, comenzó a delinear su organización.
No fue un período sencillo: muchos años de desencuentros, guerras intestinas, sangre derramada, hasta llegar al camino de la concordia y de la unidad.
Desde entonces fue que, atraídos por la extensa y variada geografía, la fertilidad de la tierra virgen, la esperanza de un futuro promisorio, el aliento de un gobierno patrio con clara visión de la meta trazada que había abierto sus generosos brazos a todos aquellos que lo quisieran habitar, comenzó a generarse el movimiento inmigratorio que marcó definitivamente la fisonomía futura de nuestro país.
Así llegaron españoles, alemanes, franceses y de otras nacionalidades, pero, fundamentalmente y en forma mayoritaria, italianos. Italianos piamonteses, vénetos, sicilianos, lombardos, trentinos, calabreses, toscanos y de todos los rincones de Italia, que se establecieron en la disímil pero rica geografía argentina y se dedicaron a diversas actividades aportando los conocimientos que traían de su vieja tierra. Y así echaron sus raíces. Rafaela, nuestra ciudad, es consecuencia de este movimiento.
En forma paralela y como una manera de continuar ligados a su terruño, (que muchos ya no volverían a ver), se fueron formando las asociaciones que nuclearon las diferentes nacionalidades de procedencia, desarrollando actividades de ayuda mutua, culturales y deportivas. Así nace en nuestra ciudad, casi en el mismo momento de su formación, la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos “Víctor Manuel II”, entidad que desde hace 128 años acompaña las actividades de promoción de la cultura y de la lengua italiana.
Encontramos en estos acontecimientos: la Independencia, movimientos inmigratorios, formación de Rafaela, creación de la Sociedad Italiana “Víctor Manuel II”, una concordancia no casual, donde la italianidad juega un rol definitorio en la conformación de una sociedad pujante y creativa.
Estas reflexiones, cercanas a la celebración de los 137 años de nuestra ciudad toman especial significación. Y permítasenos ofrecerlas como un sentido homenaje a ella, que supo aglutinar a través de todos estos años y con la directa participación de sus pobladores, un desarrollo inteligente y sostenido, transformándose en lo que es hoy.
Prof. Luis A. Tamagnini. Colaboración del Centro Toscano de Rafaela.