Información General

Gracias Raúl...

Por Marta Zóbboli. - Como lo hago habitualmente, leí el diario bien temprano y tuve que esperar una hora prudente para compartir con Mirtha, mi emoción y mi alegría.

Raúl había dedicado su espacio para hablar con Pedro Barcia. Este doctor en Letras, un estudioso de los problemas del idioma y de la enseñanza, siempre ha sido motivo de respeto y admiración de nuestra parte desde que lo conocimos en encuentros y congresos.

Quiero aclarar que con su preparación, así como con los cargos que ostenta, en sus exposiciones, su lenguaje nunca resulta rebuscado ni libresco, por el contrario, tiene el poder de transmitir cuestiones profundas no sólo con sencillez, sino lleno de referencias, citas, ejemplos concretos de escritores, así también como con expresiones del habla corriente, lo cual hace que sus exposiciones sean, además de sabias, sumamente llevaderas. Un ejemplo que quisiera compartir con quienes lean esta nota es el siguiente.

En su charla con Raúl, él dice: "No hay peor cosa para la educación que empezar a bajar las exigencias y ser cada vez más complacientes. Hay que hacerle entender al chico que una cosa es cuando juega al fútbol, y no puede hacer lo que quiere, ahí está dentro de un sistema, lo empuja a un compañero y tiene una pena: amarilla y roja y lo echan. Y es curioso que un chico acepte eso en un partido de fútbol y no en el aula...".

Mi intención no es sólo referirme a Barcia como presidente de la Academia Argentina de Educación, sino despertar en quienes lean esta nota, el interés por saber quién es, qué hace como integrante de la Academia y quiénes son las figuras que lo acompañan. Por eso deberíamos leer el artículo completo y si es posible, reflexionar sobre problemas actuales que aquejan a la educación y, por ende, a toda la sociedad.

Autor: REDACCION

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web