Desde estas páginas hemos puesto de relieve las virtudes de una pieza teatral ( "Antón pero no pirulero") que en la presente temporada nos regaló el Grupo Alas bajo la dirección de Juan Carlos Ceja.
Precisamente Juan Carlos Ceja, alguien que combinó el ejercicio de la Educación con la pasión por el arte de las tablas, que a lo largo de una prolífica trayectoria deleitó al público rafaelino con diversas creaciones, con el concurso de distintos actores de nuestra ciudad, y que, por imperio de las circunstancias, una labor en el campo educativo que requería una permamente dedicación, como lo es la dirección del Instituto Superior del Profesorado Nº 2 "Joaquín V. González", lo mantuvo alejado del teatro por varios años.
Desde fines del año anterior y en los primeros meses de este año, junto al Grupo Alas vino trabajando en una propuesta que devino en la pieza Antón pero no pirulero, lograda a través de la unión de dos obras de Antón Chéjov con importante intervención de la creación de actores y el propio director, estrenada recientemente y con una gran repercusión, tanto en las funciones concretadas en el Centro Cultural Municipal como en las que fueron ofrecidas en los salones de las vecinales.
Días atrás el director, junto a dos de las actrices, Patricia Plenazzio y Maricel Trejo, nos visitaron haciéndonos conocer sus impresiones tras la labor frente al público y sus anhelos para continuar con la representación
PATRICIA PLENAZZIO
Gratificada por los logros alcanzados remarcó que " es una experiencia de un crecimiento muy grande porque empezamos esto como un taller de teatro que fue aumentando nuestras inquietudes hasta que un día alguien se pregunto´¿por qué no vamos a hacer una obra?, y un día Juan Carlos llego´y nos dijo 'vamos a hacer una obra'.
"Mi experiencia fue siempre de taller, y mi idea era esa, hacer un taller, trabajar en una obra que se ofrecería en una sola representación y nos íbamos a casa todos contentos. Esta vez la hemos presentado varias veces y quedamos muy enganchados y muy contentos también porque tuvimos una magnífica respuesta, la gente se va muy contenta, tras las funciones mucha gente se acerca a saludar, eso es gratificante, es un experiencia muy buena, para mi por primera vez, no en el escenario, porque hice taller y representábamos una sola vez, iban nuestras familias a vernos, y gente nueva, desconocida, es la primera vez, y la experiencia de los barrios es muy buena también".
MARICEL TREJO
Coincidió con las aseveraciones de su compañera de elenco y enfatizó que " es una experiencia que me generó un impacto muy fuerte. Presentarla muchas veces y haber disfrutado mucho del proceso, inclusive cuando estamos tras bambalinas es otro vivir, otra cuestión, y esto de recorrer los barrios, acercarnos a la gente y que el público vaya variando y que uno no sabe que le espera en cada vecinal, porque el público cambia. Esta última que hicimos, en la que había muchísimos niños, fue otra situación particular, distinta a las anteriores, y a la que uno debe adaptarse y brindar lo mejor como en cada función. Es una experiencia muy gratificante , el hecho de seguir representándola, seguir con el trabajo, con el ensayo".
JUAN CARLOS CEJA
Puso especial énfasis en destacar que " volver a hacer teatro me gustó mucho, hay noches en las que me emociono, no siempre ocurre", por otra parte y en la relación con los actores destacó que " hay un mutuo respeto en el cual podemos superar alguna cosa incómoda, propia del trabajo, y esas cosas no se superan si no hay oficio, si no hay pasión, si no hay equipo, y la idea de mantener un trabajo; cuando no está eso sigue enquistado en la molestia, entonces cuando la molestia puede superar eso, todos coinciden en que vale la pena superar escollos.
En cuanto a la pieza en sí destacó que " tiene muchas apostillas, muchos agregados a lo que ha escrito Chéjov, pero como balance general del espectáculo nosotros notamos que hay algo que tiene Antón pero no pirulero que es todos gustan del espectáculo, todos le encuentran algo que los contiene, que los hace reír, moverse en la platea, y se nota cuando una obra gusta en ese rato en que el público se queda, porque si no le gustó, si no sintió cierta empatía con los actores, se va rápido de la sala".
"Mi experiencia de teatro está buena, creo que nosotros, los actores, cumplimos una función, primero personal de un cierto regocijo, crecimiento espiritual, de encuentro con el otro. Y los actores y grupos de teatro cumplimos una función social, llevar a distintos ámbitos ideas pensamientos, acciones, cuestiones para reflexionar, y me parece que estamos cumpliendo una función que es formar público, provocar el encuentro de la gente, eso está cumplido, y el hecho de que esté cumplido uno lo nota porque no se cierra ahi´, muchos de nosotros estamos soñando con ¿qué hacemos?.
"A mi me gusta que la gente de Rafaela vea el teatro rafaelino, a mí me gustaría que el público, la sociedad y el estado comprendan que a esos hay que valorarlos, sostenerlos, apoyarlos, croe que mucha gente de afuera hace cosas importantes y valiosas, pero los que hacemos teatro todo el año en la ciudad somos los locales, con ellos las políticas deben ser más 'cariñosas'.
OTRAS FUNCIONES
Ceja se mostró confiando en que Antón pero no pirulero va a seguir haciéndose por unas funciones más" a lo mejor no con una continuidad inmediata".
El 17 de junio se presentará en el Lasserre, en la sala Luis Remonda.
También existe la posibilidad de varias presentaciones en distintas vecinales.
RECONOCIMIENTOS
Por último destacaron especialmente que el trabajo se hace con la colaboración de la Municipalidad local, la Secretaría de Cultura, la Comisión para la Promoción de la Cultura.