Aunque con historias diferentes, hoy los dos necesitan lo mismo: una familia para empezar.
Guido, a quien muchos conocen, deambula solito, fue la única opción en su joven vida. Se ganó el cariño de todas las personas de los lugares habitué que él tiene.
Miel, hace honor al nombre postizo que elegimos, fue rescatada después que su patita sufriera un fuerte golpe al ser arrojada violentamente al suelo por la persona que la tenía.
Ambos son cachorrones, de menos de 1 año. Están curados, sanos y preparados para fijar domicilio en algún hogar dispuesto a recibirlos y protegerlos.
Para adopción comunicarse al 578667 o al celular 15517682.