No es sólo un deporte. Una pasión, un hecho social, un lenguaje, con su código, un juego, con sus reglas. El fútbol, como la vida misma, nos involucra a todos. A los que saben, a los que no sabemos, a los que creen saber.
Tanto nos interesa este juego, que si alguien desafía las leyes invisibles que lo gobiernan, a ese alguien lo llamamos Dios.
(Dios, ¿existirá el fútbol en ese lugar al que todos llaman cielo?)
En enero anduve por Brasil, recorriendo la isla de Florianópolis y otras más alejadas del continente. Realicé trilhas, visité teatros, playas, cachoeiras, anduve mucho en barcos y botes... Resulta interesante conocer otras culturas y sentirse parte de un todo.
Me llamaba la atención que nadie hablara del Mundial y que ni siquiera haya elementos que remitan a ese evento, que se llevará a cabo en julio en ese país. Preguntando los motivos del silencio, la respuesta no me sorprendió.
Parece que el pueblo del Brasil no está de acuerdo con el hecho de que se están descuidando temas como salud y educación, debido a este evento que "es una sola vez”, me dijeron, "como una moda”.
Y nadie criticaba echando culpas al Gobierno o a la FIFA, simplemente respondían, y continuaban sus tareas, con amabilidad.
EL FUTBOL UNE
Y entonces los vi. En la playa, de noche, jugando al fútbol. En la playa, a la tarde, a niños, a jóvenes, a padres y a abuelos. Los vi. Había brasileños y también argentinos y uruguayos... todos tan parecidos. El fútbol une, pensé.
Aunque en las canchas se desate la violencia... como en las calles, en las aulas, en los supermercados, ¿qué nos pasa?!! ¿cómo podemos privarnos de algo que nos hace bien?
El fútbol une. (Dios, ¿existirá el fútbol en ese lugar al que todos llaman cielo?).
POST DATA
Dicen que las preguntas bien formuladas, contienen su respuesta.
Yo, como los brasileños, elijo no echar culpas... y cada tanto, ir a la cancha del club del barrio en el que nací, donde nos encontramos hombres, mujeres y niños, y donde sigue prevaleciendo la amistad, la familia y el deporte. Y entonces, o por eso, es posible celebrar los goles. Goles celestes y blancos...(como la crema, o como el cielo).