Información General

Historia de un bandoneón

 Era un “Doble A”,(1) o sea la excelencia, propiedad del Pibe

Tschopp (2).En una noche de invierno muy crudo de la década del 70

,el personaje recaló con su instrumento en un peringundín (3) de la

Avenida Sarmiento,aquí en Sunchales. Mucho ambiente para el tango,

clientela variopinta, tabaco en exceso y alcohol en abundancia. Hacia

el final de la velada todos heridos por el báquico licor. En minutos

el instrumento desapareció como por arte de magia. Los sospechosos:

uno, ilustre desconocido y el otro, sunchalense de mala reputación, se

tomaron el pire (4) con instrumento incluido, amparados por la

confusión etílica del ejecutante.

Me conmovió al día siguiente su desesperación, cuando al

llegarse hasta mi estudio me narró la mala nueva. Le pedí tiempo

para armar la estrategia y luego de aconsejar profundizar en el

escenario de los hechos, se me ocurrió sugerirle un viaje a

Paraná, ciudad donde funcionaba por aquel entonces el Banco Muncipal

de Préstamos en el cual existía la oficina de empeños, también

conocida antiguamente como Montepío o Monte de Piedad. La gente

“amuraba” (5) algún objeto como garantía de un crédito. Jurídicamente constituía un contrato de prenda común, con

desplazamiento. El deudor se despojaba del objeto en garantía, hoy

algo impensable.

Acudimos presurosos a la capital entrerriana y ya en la entidad

bancaria nos hicieron pasar a un enorme salón donde se observaba

gran cantidad de objetos: bicicletas, máquinas de coser, acordeones,

relojes de pared, ventiladores y todo lo que al lector se le pueda

ocurrir. Trasladados al sector de los bandoneones,el Pibe revisó

los existentes comprobando con total desconsuelo, que su "Doble

A", acusaba el faltazo. El regreso a Sunchales fue en silencio y

con profunda desazón.

A los tres meses de aquel viaje, nos llegó la noticia de que el

instrumento estaba en manos de un conocido músico de Santa Fe. Hacia

allí partimos, localizamos el domicilio y al atendernos, lacónicamente

espetó: "sí, pasó por mis manos, pero hace ya una semana lo vendí

a un músico de San Justo". Nos habíamos entrevistado con Victor

Hugo Canale, conocido bandoneonista; en aquella época con dedicación

exclusiva hacia el folklore.

Mi Chevrolet 400 partió raudamente rumbo al norte por la ruta 11

en dirección a San Justo. Arribamos sobre el mediodía y llegamos a

la casa de un bandoneonista de apellido Appendino, quien nos atendió

cordialmente y nos confirmó que efectivamente el había adquirido un

fueye a Canale... Al verlo, el Pibe,

emocionado, con los ojos

humedecidos comprobó que era el suyo. El problema ahora, era

económico. El adquirente había pagado una importante suma y

obviamente no quería salir herido de la contienda.

Afortunadamente, el dinero estaba en nuestros bolsillos; habíamos

previsto este desenlace antes de salir, o sea la recompra del

bandoneón.. Fue el toma y daca más emotivo de la historia.

El regreso a Sunchales fue triunfal, mi amigo había recobrado

parte de su vida, el "Doble A" había vuelto a sus manos, a las

manos de un verdadero virtuoso en la ejecución del instrumento. La marca más prestigiosa en materia de bandoneones. Eran

construidos en Alemania por Alfred Arnoldt. Las iniciales de su

nombre y apellido componían la marca de fábrica.

Su nombre era Alfonso Omar Tschopp, apodado “El

Pibe”. Sunchalense, bandoneonista reconocido, integró entre otras

las Típicas Cetta Pignoni y Elvio Solari de Rafaela y además

dirigió su propio conjunto orquestal. Falleció en Sunchales en

junio de l990.


Voz lunfarda: (3) Boliche de comidas o de bebidas de baja

categoría.También se reconoce la variante "piringundín".

A. Espíndola Dicc.Lunf. pág 380. (4) Voz lunf. Irse, espiantar . Espíndola ob cit pág. 394.

voz lunf.  (5) Reconoce varias traducciones. Una de ellas

es "empeñar, dejar un bien en prenda como garantía de un préstamo”

Dicc.lunfardo cit. pág 30.

Autor: Pepe Marquínez (Sunchales)

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web