El centenar de obispos del país deberán decir en su plenario de mayo si vuelven a crear su propia asociación de scouts, como existía hasta 1996, y así cristalizar una división en el país del movimiento mundial fundado por el inglés Baden Powell a comienzos del siglo XX. En principio, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, tiene la intención de presentar en esa asamblea la propuesta de una nueva institución, como lo dice en una carta que le envió al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, y que trascendió el viernes. Allí le señala que lo hará movido por su desacuerdo con la incorporación del matrimonio igualitario -e incluso la aceptación del aborto- en el Proyecto Educativo de la Asociación Scouts de Argentina. La pregunta es si, en las semanas que restan para el plenario episcopal, habría espacio para superar la diferencia. Y, más precisamente, si la asociación estaría dispuesta a dar marcha atrás con el cambio.
El director ejecutivo de la asociación, Juan Manuel Salvado, declaró a la agencia Télam: “Queremos recomponer la relación con la Iglesia católica y el diálogo y el entendimiento son la mejor manera de hacerlo realidad; tenemos la esperanza de llegar a un acuerdo”. Salvado precisó que en diciembre habían entablado un diálogo con Poli y que se hicieron gestiones para retomarlo".
Hasta aquí lo publicado en Clarín con la firma de Sergio Rubin, continuando avanzando en este tema de los Scouts y la Iglesia, recordándose que también en la edición de ayer en LA OPINION fue publicada una entrevista a José Lanza, coordinador de los scouts en la zona norte de nuestra provincia, junto a un comunicado emitido por el Consejo Directivo de los Scouts de Argentina, donde fija claramente la posición de la organización, la cual "se encuentra abierta al diálogo permanente y constructivo con las entidades que nos apoyan y dan sustento diario a nuestro trabajo".
Volviendo a esta nueva nota de Clarín, se puntualiza que "el conflicto estalló en noviembre, cuando la asamblea nacional de la asociación modificó el concepto de familia, al cambiar la definición “formada por varón y mujer” por “formada por personas”. En desacuerdo con la nueva línea, el arzobispo de La Plata creó en diciembre un nuevo grupo scouts en su arquidiócesis, escindido de la asociación. Y se lo comunicó por carta a Poli, un antiguo miembro scout y capellán del movimiento en la ciudad de Buenos Aires en tiempos en que el arzobispo era Jorge Bergoglio".
"Salvado señaló -sigue- que se buscó “adecuar nuestro proyecto educativo respeto del Código Civil y darle un espacio a los chicos con solo padres o madres o chicos adoptados”.
"El meollo -concluye- de la cuestión es que la asociación no es oficialmente católica, sino multi religiosa, pero el 96% de sus miembros en el país son católicos y, además, la Iglesia católica –que brinda sus parroquias para la inmensa mayoría de sus grupos- está dentro de ella. Más allá de los cambios culturales y legislativos, propios de la sociedad civil, lo que Poli está expresando es que la Iglesia no puede ser parte de una institución que tiene postulados que colisionan con su doctrina. (Clarín).