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Industria en caída libre en Santa Fe: la producción se desplomó 14,9% y la crisis ya es generalizada

El nivel de producción industrial en la provincia de Santa Fe registró en febrero de 2026 una disminución de 14,9% interanual.
Crédito: ARCHIVO

La actividad industrial en la provincia de Santa Fe volvió a mostrar en febrero un deterioro significativo, consolidando un escenario recesivo que ya se extiende desde la segunda mitad de 2025. De acuerdo al último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), el nivel de producción manufacturera registró una caída interanual del 14,9%, uno de los descensos más pronunciados de los últimos años.

El dato no solo refleja la magnitud del retroceso sino también su extensión. El 76% de las ramas industriales relevadas evidenció menores niveles de actividad respecto al mismo mes del año pasado, lo que confirma el carácter generalizado de la crisis. A su vez, en la medición desestacionalizada, la producción también mostró una baja del 2% frente a enero, dando cuenta de que la tendencia negativa continúa mes a mes.

El índice de producción industrial se ubicó así en el segundo nivel más bajo de toda la serie iniciada en 2016, apenas por encima del desplome registrado en abril de 2020 en pleno contexto de pandemia.

El desempeño de febrero profundiza el mal comienzo de 2026. En el primer bimestre, la industria santafesina acumula una contracción del 12,3% interanual, en línea con una dinámica que se viene agravando desde mediados del año pasado.

Además, el nivel de actividad se posiciona un 10,4% por debajo del registrado en febrero de 2023, lo que evidencia una pérdida sostenida de capacidad productiva en el entramado fabril.

 

 

Sectores más golpeados

El informe de FISFE detalla un panorama heterogéneo pero con predominio de caídas severas en los sectores de mayor peso relativo.

Entre las principales bajas se destacan:

Maquinaria agropecuaria: -37,7% Vehículos automotores: -39,1% Molienda de oleaginosas: -30,3% Autopartes: -22,1% Maquinaria de uso general: -17,5% Manufacturas de plástico: -10,7%

En contraste, algunas actividades lograron crecer, aunque con incidencia limitada en el conjunto industrial. Es el caso de la industria siderúrgica (+8,2%) y los productos lácteos (+7,9%), ambos con recuperaciones apoyadas en bases de comparación muy bajas.

Dentro del análisis de contribución al índice general, la molienda de oleaginosas fue el sector que más impactó negativamente en la variación global, seguido por maquinaria agropecuaria y la industria automotriz.

 

 

Complejo soja y metalurgia en crisis

El complejo oleaginoso, uno de los pilares de la industria santafesina, atraviesa un momento particularmente delicado. En febrero, el procesamiento de soja cayó 30,3% interanual y se ubicó en apenas 1,6 millones de toneladas. La producción de aceite, en tanto, se redujo un 34%.

La industria metalúrgica también mostró un fuerte retroceso, con una caída del 25,2% interanual, alcanzando el nivel más bajo para un mes de febrero en toda la serie histórica. En este segmento, el 80% de las actividades relevadas registró disminuciones.

 

Menor demanda, costos altos y atraso cambiario

El informe identifica varios factores que explican el deterioro del sector. Entre ellos, se destacan:

La pérdida del poder adquisitivo de los salarios, que impacta directamente sobre el consumo interno La apreciación cambiaria, que reduce la competitividad frente a productos importados y limita las exportaciones Las altas tasas de interés, que encarecen el financiamiento productivo El aumento de costos y la apertura de importaciones sin políticas de protección industrial

En conjunto, estas variables configuran un escenario adverso caracterizado por menor demanda, mayores costos y dificultades para sostener niveles de producción.

 

 

Exportaciones y empleo, en retroceso

El deterioro también se refleja en el frente externo. Las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) registraron en el primer bimestre una caída del 19,6% en valor y del 11,7% en volumen. Además, su participación en el total exportado por la provincia descendió al 6,8%, lo que evidencia un proceso de primarización de la canasta exportadora.

En paralelo, el empleo industrial continúa en baja. A nivel nacional, en enero de 2026 se perdieron 42.300 puestos de trabajo en el sector manufacturero en comparación con el mismo mes del año anterior, acumulando 23 meses consecutivos de caída interanual.

En Santa Fe, la cantidad de empresas y trabajadores registrados también muestra una tendencia descendente desde fines de 2023, con una reducción cercana al 6% en ambos casos.

Otro indicador que confirma la retracción es la demanda de energía eléctrica industrial, que cayó 14,5% interanual en febrero. En el complejo oleaginoso, la baja fue aún más pronunciada, superando el 50%, lo que refleja la fuerte caída en los niveles de actividad.

 

Un escenario que no logra revertirse

Desde FISFE advierten que la mayoría de los sectores industriales permanece en terreno negativo desde julio de 2025, sin señales claras de recuperación en el corto plazo.

La combinación de factores macroeconómicos adversos y debilidad de la demanda interna mantiene a la industria santafesina en una situación crítica, con impactos directos sobre la producción, el empleo y la estructura productiva provincial.

En ese contexto, febrero vuelve a encender luces de alerta sobre el rumbo del sector, que continúa sin encontrar un piso claro en su nivel de actividad.

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