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Jornada agobiante en la ciudad

Un horno, lisa y llanamente. Rafaela soportó ayer quizá el día más caluroso de este 2015 con 38,5º. Antes del mediodía, la temperatura superaba los 30º y la térmica los 40º. 

Ya desde muy temprano, se presentó insoportable con una fuerte ola de calor que duró hasta el mediodía, y prosiguió a la tarde, cuando se registró la máxima. Las nubes fueron amenazando de a poco durante el día y cerca de las 19 comenzó a llegar el viento "aliviador" y posteriormente la lluvia que trajo mucha calma.

Ayer, antes de las precipitaciones, fue poca la gente que transitó la ciudad. El número de deportistas se redujo en la Ciclovía y en la Plaza 25 de Mayo, por ejemplo, no hubo persona que no llevara consigo una botellita de agua o de energizante para hidratarse. La ciudad fue un horno, literalmente. 


¿QUE HACER ANTE TANTO CALOR?

La Dirección de Promoción y Protección de la Salud dio a conocer recomendaciones que deben ser tenidas en cuenta para estar prevenidos frente a las altas temperaturas y evitar los golpes de calor.

Al respecto, la titular del organismo, Andrea Uboldi, indicó que el golpe de calor sobreviene cuando el cuerpo no puede regular su temperatura. La temperatura corporal se eleva rápidamente, los mecanismos para eliminar calor fallan y el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse.

Existen grupos de riesgo más propensos a sufrir golpes de calor: los ancianos, los niños y quienes trabajan o hacen ejercicios en ambientes calurosos

Sobre cómo se lo percibe, precisó que las señales varían, pero pueden incluir una temperatura corporal extremadamente elevada (superior a 39. °C), piel enrojecida, caliente y seca, pulso rápido y fuerte, dolor de cabeza palpitante, mareo, náuseas, confusión y pérdida del conocimiento.

Si se observa alguno de estos síntomas, puede que se trate de una emergencia, por lo que se debe pedir a alguien que solicite ayuda y asista a la víctima llevándola a un área sombreada y tratar de bajarle la temperatura utilizando cualquier método disponible, como sumergirla en agua fría, rociarla con agua fría con una manguera de jardín, aplicarle compresas de agua fría, envolverla en una sábana mojada y abanicarla vigorosamente, no ofrecer de beber a la víctima si está inconsciente y conseguir asistencia médica lo antes posible.

En el caso de los niños: ofrecer frecuentemente líquidos (agua o jugos naturales) y a los lactantes el pecho, no ofrecer bebidas muy azucaradas ni muy frías, no ofrecer comidas calientes y pesadas, incorporar mayor cantidad de sal que lo habitual, bañarlos o mojarlos con frecuencia, evitar juegos o actividades físicas, seleccionar lugares frescos y ventilados y vestirlos con ropa amplia, liviana, de algodón y de color claro.

Para jóvenes y adolescentes se recomienda que no tomen bebidas alcohólicas, evitar que realicen esfuerzos físicos intensos, seleccionar lugares frescos para descansar, sentarse o recostarse cuando sientan mareos.

Para los ancianos: es importante que descansen en lugares frescos y ventilados, desabrigarlos y ofrecerles líquidos aunque no manifiesten sed.

Autor: REDACCION

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