El Atlético de Madrid se enfrentó al Barcelona por la semifinal de ida de la Copa del Rey y tuvo un rendimiento aplastante. Con cuatro goles en el primer tiempo, el equipo del Cholo Simeone encaminó la eliminatoria y se ilusiona con el título. Dentro de esos tantos, Julián Álvarez pudo convertir por primera vez en este 2026 y romper la mala racha.
El delantero argentino acumulaba 11 partidos sin poder hacer goles y los cuestionamientos iban en aumento, pero con un golazo (el cuarto de su equipo) rompió el maleficio.
En su festejo, Álvarez descargó toda su bronca por esta sequía y se lo dedicó por primera vez a su pequeño hijo Enzo. También a su familia que lo miraba desde uno de los palcos del estadio.
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Otro que lo vivió con mucha euforia fue Diego Simeone, que corrió a lo largo de la cancha con los brazos en alto de cara a la tribuna.
El tanto del campeón del mundo con la Selección Argentina fue la frutilla del postre a un primer capítulo de ensueño para Atlético de Madrid, que se puso en ventaja de manera temprana con el gol en contra de Eric García y con los gritos de Antoine Griezmann y el recién llegado Ademola Lookman transformaron el triunfo en goleada.