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"Kiki" volvió con la familia solidaria que lo crió

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Crédito: REENCUENTRO. Anoche, en la ciudad de Santa Fe. Hubo lágrimas y expresiones de felicidad.


El pequeño "Kiki" fue entregado a la mujer en el marco del programa Familia Solidaria, en el cual los niños son alojados por plazos que no deben exceder los seis meses, pero que en este caso se extendió a casi dos años.

Así el vínculo se fue fortaleciendo y esta pareja comenzó a intentar ser los adoptantes definitivos de "Kiki".

El argumento del cambio de familia cuidadora del chico fue que se habían excedido los plazos del programa Familia Solidaria, lo que ocurrió por responsabilidad de los organismos intervinientes, ante lo cual la pareja Morla/Gigliotti comenzó una batalla judicial que ayer dio sus frutos.

"La Sala Segunda de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de la Primera Circunscripción judicial resuelve: 1) Declarar procedente el recurso de apelación extraordinario y, en consecuencia, casar el pronunciamiento de fecha 27 de febrero de 2018, haciendo lugar a la medida cautelar peticionada. 2) Disponer la remisión inmediata de los autos al Tribunal inferior a los efectos del cumplimiento urgente e impostergable de la cautela".

CASO DE NIVEL NACIONAL

Ese párrafo puso fin a un drama familiar que, con epicentro en Santa Fe, tuvo amplia repercusión en el país con pronunciamientos en el Congreso argentino, la Defensoría del Pueblo de la Nación Argentina, organismos de derechos de humanos, partidos políticos y dirigentes sociales que se solidarizaron con el matrimonio de Cristina Morla y Sergio Gigliotti a quien el Estado santafesino le quitó un niño en guarda cuando, contrariando las normas, pidieron a la Justicia ser adoptantes. Aunque el caso fue mucho más complejo.

Eran cerca de las 20 de anoche cuando Gigliotti, periodista de LT10 Radio Universidad, habló con La Capital en la sede de la Subsecretaría de Niñez de la Provincia. En ese lugar -en el microcentro de la ciudad de Santa Fe- fue citada la pareja para reencontrarse con el pequeño llamado "Kiki" y llenar las fórmulas administrativas de rigor.

"No estamos pisando el suelo", dijo Sergio mientras lágrimas corrían por su rostro. "Hacía cuatro meses que no lo veíamos y el último tiempo teníamos poca información. El desarraigo fue de Kiki pero también nuestro", aseveró.

LA PROVINCIA NO APELARA

Por otra parte, se conoció que la Provincia no apelará la resolución de la Sala Segunda de la Cámara. Con lo que, y hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo (el pedido para convertirse en adoptantes de "Kiki" hecho por Morla y Gigliott) el nene, como desde anoche, vivirá junto a ellos.

LA HISTORIA

Gigliotti y Morla eran un matrimonio de guarda. Se llama así a aquellas personas cuidan niños hasta tanto alguien los adopte. Para evitar que se produzcan vínculos afectivos luego difíciles de restañar, la ley es taxativa: un niño no puede estar en guarda en un hogar más de seis meses.

Pero a "Kiki" el Estado lo "olvidó" casi dos años.

De hecho, su conciencia se hizo en esa casa y con esos padres a quienes empezó a llamar mamá y papá. Tiene tres años. Frente a esto el matrimonio, sabedores de las prohibiciones legales, pidieron a la Justicia que los considere adoptantes del menor por vía de excepción.

Ese pedido movilizó a la Subsecretaría de Niñez que les retiró el menor y lo mandó a vivir con otra familia en un hogar de la localidad de San Carlos. Uno de los argumentos fue para que creara lazos con otro hermano menor, pero Morla y Gigliotti ayer volvieron a repetir que nunca los tuvieron juntos.

Tal fue la movilización que el caso generó en Santa Fe que se juntaron miles de firmas para presentar ante las autoridades. Una versión -no confirmada por el matrimonio aunque si por algunos legisladores- que ayer fue muy comentada, sostenía que el gobernador Lifschitz le había dado garantías al matrimonio de que si conseguían la restitución de "Kiki", la Provincia acataría de inmediato el fallo y ordenaría no apelarlo.

Y eso fue, precisamente, lo que se anunció en la jornada de ayer.

Autor: Rubén Armando

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