El pasado viernes se llevó a cabo una reunión entre el secretario académico de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), Germán Bürcher, y miembros de la Comisión Directiva del Colegio de Kinesiólogos del departamento Castellanos, acompañados por el abogado de la misma. El encuentro se dio a partir de la preocupación de los kinesiólogos de Rafaela que no ven de buena manera que la casa de estudios abra el próximo año la carrera de kinesiología. Al término de la reunión, Marcelo Gieco, presidente del Círculo de Kinesiólogos del departamento Castellanos, dialogó con este medio y se mostró sorprendido por la decisión de la UCES y explicó los motivos por los cuales se oponen a la apertura de esta carrera en Rafaela. “Abrir una carrera sin realizar un estudio de mercado es una locura”, declaró el profesional, que aseguró que nunca se los consultó por el tema. Gieco explicó que hoy el “mercado se encuentra saturado” ya que la ciudad cuenta con casi 100 kinesiólogos (140 en el departamento Castellanos), y todos los años llegan un promedio de 10 profesionales nuevos a radicarse en Rafaela provenientes de las diferentes universidades de la provincia (3 en Rosario y 1 en Santa Fe).
Según explicó el profesional, “las carreras ya existentes en Santa Fe se crearon en poco tiempo y todavía no salió la gran mayoría de los egresados”. Además, se encuentran proyectadas dos facultades más: una en la ciudad capital y otra en Rosario. “No es que falte el trabajo ahora, pero nosotros, cada chico que viene a inscribirse al Círculo, tratamos de ver qué posibilidades hay, dónde lo podemos ubicar para que tenga trabajo, para que pueda insertarse en el mercado laboral”, declaró Gieco.
El presidente del Círculo de Kinesiólogos también hizo referencia a la calidad educativa que debe tener la carrera y aseguró que Rafaela no cuenta con profesores preparados para las cátedras correspondientes por lo cual habría que apelar a profesionales de afuera con las complicaciones que ello implica. “Para poder ser profesor no alcanza solamente con ser kinesiólogo, sino que debe tener además una carrera docente; alguien puede ser un buen profesional en su consultorio pero eso no significa que sea un buen transmisor de información”, comentó. Y añadió: “Pasó en varias ciudades donde los profesores al venir de afuera faltaban y los chicos tenían un montón de horas libres. Si lo quieren hacer (abrir la carrera) en un futuro, sería bueno trabajar en conjunto y que se formen los profesionales que quieran realizar una carrera docente en la ciudad”. Además, Gieco hizo referencia a la falta de lugares para que los futuros alumnos realicen las prácticas, ya que hay “un Hospital en Rafaela con solamente dos cargos de kinesiólogo y que no cuenta con la infraestructura para que funcione como un hospital-escuela”.
“Mantienen en pie una inscripción de alumnos pero no se sabe quiénes van a ser los profesores, dónde van a realizar la prácticas los alumnos y cuál es la posible fuente de trabajo que tendrán los estudiantes cuando se gradúen. Yo entiendo que para las universidades privadas es un negocio y ven a la ciudad de Rafaela como sustentable, pero creo que hay que pensar en un montón de cosas. No estamos en contra de la educación pero debe ser planificada y consensuada por todas las partes; sino puede ir en desmedro de la ciudad”.
Ahora será el secretario académico de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), Germán Bürcher quien transmitirá el planteo de los kinesiólogos de Rafaela al Consejo Superior de la Universidad y se evualuará cuáles serán los pasos a seguir.