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La Corte Suprema de Justicia de Santa Fe aprobó el Programa de Capacitación en el marco de la Ley Yolanda

La Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Santa Fe aprobó el Programa de Capacitación en el marco de la Ley Yolanda, elaborado por el Centro de Capacitación Judicial y destinado a integrantes del Poder Judicial. La decisión fue adoptada mediante el Acta N.º 6, en reunión de acuerdo de ministros la semana pasada.

El programa se enmarca en lo dispuesto por la Ley Nacional N.º 27.592, conocida como “Ley Yolanda” - https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-27592-345172/texto# -, cuyo objetivo es garantizar la formación integral en materia ambiental, con perspectiva de desarrollo sostenible y especial énfasis en el cambio climático, para todas las personas que se desempeñan en la función pública.

Asimismo, la Provincia de Santa Fe adhirió a dicha normativa mediante la Ley Provincial N.º 14.178, designando como autoridad de aplicación al Ministerio de Ambiente y Cambio Climático.

En ese contexto, el Centro de Capacitación Judicial elaboró un programa específico para el Poder Judicial, contando con la participación de profesores y expositores especializados en la temática ambiental.

Conforme lo establece la normativa vigente, se dio intervención a la autoridad de aplicación, y la Secretaría correspondiente del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático otorgó la aprobación formal de los contenidos propuestos, a los fines de cumplimentar la capacitación obligatoria prevista por la ley.

A partir de ello, la Corte consideró pertinente aprobar el programa y disponer su implementación, destacando la importancia de su materialización para todos los integrantes del Poder Judicial.

 

 

Asimismo, resolvió promover la participación progresiva de magistrados/as, funcionarios/as, y personal judicial como instancia de formación y sensibilización obligatoria.

La capacitación se llevará a cabo bajo la coordinación del CCJ, en las oportunidades y con la modalidad que en cada caso se considere oportuno, integrándose el programa aprobado como parte del acta correspondiente.

 

Yolanda Ortiz, la primera ambientalista argentina

Fue, en 1973, la primera secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano de Argentina y la primera mujer en ejercer ese cargo en América Latina. La Ley 27.592 o “Ley Yolanda” tiene como objetivo garantizar la formación integral en ambiente, con perspectiva de desarrollo sostenible y con especial énfasis en el cambio climático, para las personas que se desempeñan en la función pública. Fue sancionada el 17 de noviembre de 2020.

Los cursos que deben seguir los funcionarios deben incluir los lineamientos generales de la normativa, que deberán contemplar como mínimo información referida al cambio climático, a la protección de la biodiversidad y los ecosistemas, a la eficiencia energética y a las energías renovables, a la economía circular y al desarrollo sostenible, así como también deberán contemplar información relativa a la normativa ambiental vigente.

La Doctora en Química Yolanda Ortiz nació en Tucumán hacia el año 1923, donde pasó su infancia y juventud hasta el traslado de su familia a Buenos Aires. De joven comenzó a trabajar en barrios vulnerables, en intervenciones solidarias organizadas por la Iglesia Católica. Allí palpó la necesidad de un verdadero cambio de paradigmas en la interacción del hombre con la naturaleza. Al terminar sus estudios secundarios, ingresó a la facultad, graduándose como licenciada en química.

en la década de 1960 decidió estudiar Toxicología inscribiéndose en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de Buenos Aires. Sus trabajos le valieron una beca en la prestigiosa universidad de La Sorbona en Francia, donde vivió muchos años y se doctoró en química.

En 1968 fue testigo de las históricas jornadas del Mayo francés, lo que marcó su destino futuro. Al respecto afirmaba: “Fue muy lindo ver cómo se buscaba el ejercicio pleno de la libertad. Estaba el tema ambiental, pero ligado a la democracia, a la libertad, a una actitud contestataria al modelo de desarrollo. Una de las búsquedas fundamentales de ese momento tenía que ver con el acceso a ser feliz. Todo eso me movilizó muchísimo”.

Desde muy joven, lideró el ingreso de las “políticas verdes” en nuestro país y en Latinoamérica, al fomentar un área novedosa: el cuidado del ambiente por parte del Estado.

En 1973, el general Juan Domingo Perón, quien había tomado conocimiento del trabajo de la licenciada Ortiz durante su exilio en Madrid, la convocó a formar parte de su gabinete. Creó al efecto la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano, dependiente del Ministerio de Economía, pues entendía que el problema ambiental era una cuestión que necesariamente repercutía en la economía.

La secretaria Ortiz comenzó a desplegar su plan de trabajo, abocándose a incorporar la perspectiva ambiental en la industria y tratar la complejidad de la temática de manera integral, lo que fue revolucionario para su época, ya que era una cuestión que no se trataba con la profundidad e importancia, tal como Yolanda la exponía.

Durante su corta gestión - de menos de dos años-, incorporó la perspectiva ambiental en la industria nacional. Se ocupó, por ejemplo, de prohibir la habilitación de las empresas que no declaraban cómo se harían cargo de sus desechos. Sus políticas de control y protección ambiental provocaron enfrentamientos dentro del Ministerio de Economía, algunos sectores la acusaron de “frenar el desarrollo”.

Con la caída del Gobierno en 1976, debió exiliarse en Venezuela -vivió seis años en ese país-, donde fue acogida de inmediato en la Universidad Simón Bolívar.

A su regreso a la Argentina, fundó la organización no gubernamental Centro Ambiental Argentino- CAMBIAR, desde donde desarrolló una sostenida prédica de los temas ambientales más sensibles.

Una de sus innovadoras ideas radicaba en el “consumo sustentable”, por el que propiciaba el uso de productos y servicios que minimizan la utilización de los recursos naturales, la generación de materiales tóxicos y residuos, e involucra la adopción de tendencias y estilos de vida con menor impacto ambiental.

Yolanda llamaba a reutilizar y reparar todo cuanto sea posible, comprar productos fabricados cerca del lugar de consumo y/o de Comercio Justo, tener presente el ciclo de vida de los productos y favorecer los duraderos, y apoyar al pequeño comercio local y a la agricultura biológica.

Aconsejaba con algunas máximas: cuidar los bienes adquiridos para que duren más tiempo y sean menos veces sustituidos. Fomentar productos y servicios respetuosos con el medio ambiente. Identificar en el etiquetado símbolos que nos garanticen que el impacto medioambiental sea mínimo. Reutilizar como alternativa a una nueva compra.

Los productos sustentables minimizan el uso de recursos no renovables y la producción de desperdicios durante todo ciclo de vida. Productos sustentables de higiene personal, ejemplo de ellos es el papel de baño reciclado, los pañales ecológicos para bebé, los pantiprotectores lavables, las pastas de dientes de origen vegetal, los cepillos de dientes de bambú, etcétera.

Estas ideas, que hoy nos parecen comunes (aunque pocas veces las ponemos en práctica), no lo eran 50 años atrás, por lo que fueron revolucionarias para su época. Imponerlas fue el trabajo de toda una vida para la doctora Ortiz, quien debió enfrentar a poderosos intereses económicos, quienes intentaban minimizar su prédica.

(con información de diario La Gaceta de Tucumán)

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