Llega a nuestra ciudad la cruz que el papa Francisco bendijo en la Jornada Mundial de la Juventud 2013. Estará recorriendo los distintos decanatos de la diócesis de Rafaela y pasará por aquí este miércoles 27 de agosto.
Se trata de una cruz franciscana de San Damián que fue bendecida por el Sumo Pontífice en el marco de la última JMJ, en julio de 2013. Este evento multitudinario que se realiza cada tres años, congregó en Rio de Janeiro a millones de jóvenes de todo el mundo bajo el lema: “Id y haced discípulos a todas las naciones.”
Los organizadores, en su momento, explicaron que el propósito de que la cruz circule por el país tenía que ver con que se genere un movimiento desde los jóvenes, que sirva inclusive para revitalizar las mismas pastorales juveniles.
Por eso siguiendo con el cronograma, que tiene previsto finalizar a mediados del 2015, y con el propósito de acompañar a los jóvenes comprometidos con la misión, la cruz llega a la ciudad de Rafaela este miércoles 27 de agosto. El itinerario de la misma será el siguiente: 7:30 misa en Catedral; 8:00 Colegio Misericordia, 9:00 Colegio San José, 10:00 Hogar Don Orione, 11:00 Casita del Niño-Capilla Cristo de Mailín. De 12 a 14 Hogar de Nazaret, de 14 a 15:30 Itatí barrio Monseñor Zazpe. De 16 a 17:30 Capilla San Miguel; 18:00 Centro San Expedito barrio 2 de abril. De 19 a 20 Casita Hijo Pródigo (calle Estrada y Constitución). Finalizará con una misa que presidirá el obispo Luis Fernández a las 20:30 en Catedral (no hay misa a las 19). Luego quedará expuesta hasta las 24:00.
ENCUENTRO HISTORICO
En el transcurso de esa Jornada, Bergoglio pidió que le acomodaran su apretada agenda de modo que pudiera reunirse con los jóvenes de su país. Como no podía ser de otra manera, la organización fijó una fecha y un lugar. En pocas horas y bajo condiciones climáticas poco favorables, los más de 43.000 jóvenes argentinos se acercaron el jueves 25 de julio, a la Catedral de Río. Después de una larga espera, entre risas y llantos, pero sobre todo con una gran emoción, se abrieron las puertas de la Catedral. Sólo 5.000 afortunados peregrinos argentinos, entonando "Un nuevo sol" (Himno de la JMJ 1987 realizada en Buenos Aires), lograron entran.
En un ambiente de fervorosa alegría y sin demasiados protocolos, la emoción los inundó al oír: “El Papa está en la puerta”. Aunque fue inútil el pedido de los voluntarios que en todo momento se esforzaron por mantener el orden, todo se realizó sin sobresaltos.
Bajo un clima distendido en el que los jóvenes no dejaban de agitar sus banderas, Francisco los interpeló diciendo: “Por favor, no licúen la fe en Jesús”. Y completando su mensaje claro, pero sobre todo comprometido, días más tarde les suplicó que no se queden en la cola de la historia, sencillamente, que no balconeen la vida.
Como cierre de ese encuentro, y como propuesta de los encargados de la Pastoral de Juventud Nacional, el Papa bendijo una cruz de San Damián y mientras tanto aseguró: “Señor, vos sos un escándalo, el escándalo de la cruz, una cruz que es humildad, mansedumbre, una cruz que nos habla de la cercanía de Dios”. Al concluir, explicó que esa cruz visitaría cada rincón de nuestro país comenzando en enero de 2014 por Río Gallegos, “el fin del mundo”.