La actividad económica de la provincia de Santa Fe finalizó 2025 prácticamente estancada. Tras un año marcado por subas y bajas en distintos sectores, el balance anual arrojó una leve contracción de alrededor del 0,2 por ciento, según el informe elaborado por el Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
El reporte, que analiza el desempeño económico provincial a partir del Índice Compuesto de Actividad Económica de Santa Fe (ICA-SFE) y una serie de indicadores sectoriales, muestra un panorama de marcada heterogeneidad. Mientras algunas variables lograron cerrar el año con cifras positivas, otras vinculadas al consumo y la construcción registraron retrocesos que terminaron inclinando el balance general hacia terreno negativo.
Durante 2025 la actividad presentó crecimiento en tres de los cuatro trimestres. Sin embargo, la caída registrada entre abril y junio terminó afectando el resultado anual. En ese contexto, dos indicadores clave explicaron buena parte de la debilidad del desempeño provincial. Por un lado, el consumo masivo medido a través de las ventas en supermercados, y por otro el nivel de actividad de la construcción, estimado a partir del consumo de cemento.
Al mismo tiempo, el resto de las variables económicas mostró comportamientos más moderados, con resultados positivos pero sin la fuerza suficiente para impulsar una recuperación más marcada de la economía santafesina.
Mercado laboral con señales de estancamiento
Uno de los rasgos más notorios del año fue la debilidad del mercado laboral formal. El número de puestos de trabajo registrados en la provincia finalizó 2025 con una variación acumulada apenas positiva de 0,1 por ciento, luego de un primer semestre algo más dinámico.
Los analistas del CES señalan que este comportamiento refleja un escenario de estancamiento en la generación de empleo privado formal en el territorio provincial.
Las expectativas empresarias respecto a nuevas contrataciones mostraron, en cambio, un balance anual positivo cercano al 15 por ciento. No obstante, esa cifra estuvo acompañada por una desaceleración significativa respecto de los niveles registrados durante 2024, además de una fuerte volatilidad a lo largo del año.
El informe señala que buena parte de las perspectivas de contratación se concentraron en el área del Gran Rosario, mientras que en el Gran Santa Fe los registros del segundo semestre prácticamente no evidenciaron cambios.
En materia salarial, la masa total de remuneraciones del sector formal creció apenas 0,2 por ciento en términos reales durante 2025. Luego de una mejora inicial en el primer trimestre, los acuerdos posteriores no lograron compensar completamente el impacto inflacionario en varios sectores de la economía.
El resultado fue un perfil de ingresos relativamente aplanado durante gran parte del año.
Consumo debilitado y construcción en retroceso
El consumo masivo volvió a mostrar signos de debilidad. Las ventas en supermercados de grandes superficies registraron una caída acumulada de 5,2 por ciento en 2025, con siete de los once rubros relevados en terreno negativo.
Entre los segmentos más afectados se destacaron bebidas, artículos electrónicos y para el hogar, además de productos de limpieza y perfumería. Aunque el ritmo de caída comenzó a moderarse hacia el último trimestre del año, el desempeño general continuó reflejando un contexto de consumo restringido.
La construcción fue otro de los sectores con resultados negativos. El consumo de cemento, utilizado como indicador de actividad, cayó alrededor de 3,4 por ciento durante el año y se mantuvo en niveles históricamente bajos.
Según el informe, esta situación estuvo vinculada principalmente con la reducción de la obra pública nacional, el aumento de costos de materiales y un nivel general de actividad todavía deprimido.
En contraste, el patentamiento de vehículos cerró el año con un incremento acumulado de 4,2 por ciento, pese a una caída significativa durante el último trimestre.
Este comportamiento estuvo impulsado por el crecimiento de las ventas de automotores importados, mientras que la producción local enfrentó dificultades de competitividad que derivaron en suspensiones de personal y ajustes en algunas plantas.
Por su parte, los recursos tributarios totales de la provincia registraron una suba real del 0,6 por ciento en el acumulado anual, sostenidos principalmente por un leve incremento en los fondos provenientes de la coparticipación nacional.
Industria con recuperación parcial
El desempeño industrial fue uno de los pocos sectores que logró cerrar el año con un resultado positivo, aunque moderado. El índice de producción industrial santafesino registró un crecimiento acumulado del 0,6 por ciento.
El informe subraya que la evolución del sector estuvo marcada por importantes disparidades entre ramas productivas.
El principal impulso se registró durante el tercer trimestre del año, cuando la actividad industrial mostró una recuperación que permitió compensar parcialmente los retrocesos previos.
Entre los subsectores con mayor contribución positiva se destacaron la molienda de oleaginosas, la producción de leche cruda, la faena aviar y porcina y el consumo de combustibles líquidos en el sector productivo.
La molienda de soja y girasol finalizó el año con un crecimiento cercano al 0,8 por ciento, impulsado en buena medida por el fuerte repunte registrado durante el tercer trimestre, cuando se produjo una importante liquidación de granos favorecida por cambios en las condiciones de comercialización.
Sin embargo, otros indicadores industriales mostraron retrocesos. El consumo de gas en la industria acumuló una caída de 5,5 por ciento, mientras que el uso de energía eléctrica en el sector también disminuyó 1,8 por ciento.
En el sector lácteo, la producción de leche cruda terminó prácticamente sin variación en el balance anual. Aunque durante el segundo semestre se observó una recuperación productiva, el informe advierte sobre una situación financiera delicada en varias empresas, con plantas paralizadas y suspensiones de trabajadores hacia fines de 2025.
En el complejo cárnico, la faena total registró una suba del 1,9 por ciento. El mayor dinamismo se observó en el segmento porcino, que acumuló un crecimiento del 18,4 por ciento impulsado por la demanda interna y el aumento de exportaciones. La producción aviar creció 2,2 por ciento, mientras que la faena bovina retrocedió 2,6 por ciento.
Un ciclo con señales de desaceleración
El informe también analiza el llamado índice de difusión de los componentes del ICA-SFE, una herramienta que permite observar el momento del ciclo económico provincial.
Este indicador alcanzó su nivel máximo a comienzos de 2025, cuando alrededor del 75 por ciento de las variables mostraban mejoras simultáneas. Sin embargo, a lo largo del año comenzó a deteriorarse progresivamente hasta ubicarse por debajo del 40 por ciento al cierre del cuarto trimestre.
En síntesis, el panorama que deja 2025 para la economía santafesina es el de un sistema productivo con comportamientos muy dispares entre sectores, crecimiento moderado en algunas actividades clave y debilidad persistente en el consumo y la construcción.
Un cuadro que, según el análisis del CES de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, refleja las dificultades para consolidar un proceso de recuperación sostenida en el entramado económico provincial.
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