El investigador Emilio Tenti Fanfani disertó en la tarde de ayer sobre el tema "Diez tensiones en desarrollo de la educación básica en América Latina", en el marco de los festejos de los 50 años del ISP2, ante una platea de autoridades, docentes y estudiantes, en el ciclo de educación superior.
Asistieron también Irene López -directora provincial de Educación Superior-, la directora reemplazante del Instituto Alejandra Tiraboschi, el director del ISP con licencia Juan Carlos Ceja, la directora Regional III de Educación María Elena Fioramonti, el secretario de Educación municipal Guillermo Sáenz, la concejala Natalia Enrico, Omar Martínez -coordinador del Nodo Rafaela-, Carolina Pellegry -coordinadora pedagógica de la Regional-, entre otros.
"Lo que plantee son algunas tensiones, contradicciones, problemáticas, cuestiones que hay que definir, distintas posiciones frente a temas centrales del desarrollo de la educación básica en la mayoría de los países de mediano y alto desarrollo. Hay 2 noticias para dar: la buena es un sistema que cada vez se desarrolla más, tiene más clientes entre comillas, hay más alumnos escolarizados, más escuelas y maestros en toda América latina. Y la mala es que esta institución aparece criticada y sospechada, y antes estaba más allá de toda sospecha", expresó el visitante sanjuanino radicado en Buenos Aires en una entrevista con este cronista de LA OPINION.
Y agregó: "En la etapa de mi vida escolar el éxito o el fracaso escolar era un problema de los alumnos y su familia; ahora en la mayoría de los países de Occidente se sospecha lo que hace la escuela y se expresa en institutos nacionales de evaluación de la calidad de la educación y de evaluaciones internacionales como PISA, mostrando que los chicos están escolarizados, obtienen diplomas y certificados escolares, pero no hay conocimientos incorporados relevantes para la vida de las sociedades que apunta a los métodos, al tiempo de aprendizaje, a la calidad de los materiales y maestros".
-Pero también tiene que ver con los cambios de paradigmas: de cómo era la educación hace 30-40 años atrás con los cambios de las nuevas tecnologías.
-No está incorporada esta nueva tecnología en la escuela, lo que ha cambiado es la sociedad, es una situación muy antigua especialmente en la Argentina donde tuvimos la suerte de tener un desarrollo muy temprano comparado con otros países. La escolarización en Argentina avanzó mucho más rápido que en Brasil, México, Colombia. Después quedamos presos de esa vieja forma y de ese modo de hacer las cosas. Cambió la relación entre los hombres y las mujeres, cambiaron los modos de producción y distribución, los aparatos culturales, la política y la juventud. Y la escuela sigue con cuatro horas, los mismos edificios, los planos, los programas y dispositivos del siglo XIX. Ahora tienen que adecuarse sus instituciones y sus procesos a las nuevas circunstancias frente a las cosas instituidas con la lógica del "siempre fue así" y hay que seguir haciéndolas así. No es fácil cambiar la escuela porque es una institución muy antigua. Es un sistema muy denso y complejo: hay 50.000 establecimientos en Argentina y un millón de docentes. Uno puede cambiar las leyes, las estructuras, los contenidos, las formas, pero tienen que cambiar también los agentes, los sujetos, los maestros, los directores, las expectativas de los padres de familia; los cambios culturales requieren mucho tiempo y no sabemos bien cómo se hacen.