A punto de festejar 100 años de vida, la Escuela Nº 478 Villa Rosas y su comunidad educativa miran hacia atrás para rescatar los hitos de su centenaria historia. Sus pasillos, sus patios de juegos y sus aulas fueron testigos de las andanzas, de las sonrisas y de los llantos, de los aprendizajes de miles de niños y niñas. Y también del compromiso de tantos docentes que se esforzaron por transmitir conocimientos y valores a pequeños que luego fueron grandes.
Según los registros del establecimiento, en 1977 se inaugura un aula más, contando con la asistencia de autoridades y vecinos que honraron a la institución con su presencia para celebrar el fruto del esfuerzo mancomunado.
En 1978 comienza a proyectarse la creación de otra aula y de un salón de carpintería, ya que los niños de 4° grado en adelante debían trasladarse al taller que funcionaba en la Escuela Alberdi, lo cual implicaba peligros y gastos que ocasionaban la preocupación de los mayores.
Para ese entonces ya funcionaba la Liga de Madres, que ese año obsequia un parquecito de juegos para los niños del pre-escolar, mediante la construcción de un arenero de considerables dimensiones, un trepador de caños, un sube y baja, bancos y una casita de madera. Se trató de un importante aporte para la tarea educativa.
Transcurriendo el año 1979 se inaugura una nueva aula y el Salón de Carpintería, considerado el más moderno de la provincia. Un proyecto que se concreta gracias a la colaboración de vecinos, socios, comercios e industrias. Algunos lo hicieron con herramientas, otros con maderas, otros con muebles y demás… Ese mismo año se inaugura, además, el Museo de Arte “Ricardo Supisiche”.
En 1980, un grupo de personas que habían pasado por las aulas de su tan querida escuela decide formar el Centro de Ex Alumnos, co-organismo que trabajó y trabaja en pos del bien de la institución. En diciembre de ese año, el mismo junto a la Cooperadora organiza una choripaneada con el fin de tapizar la vereda de mosaicos, lo cual se pudo concretar en 1982 conjuntamente con el tapial.
En 1984 se comienza a gestar la idea de techar el patio central. Previo a esta obra y, debido a la demanda de nuevas dependencias para los niños, se levantan paredes para reformar el salón de actos en tres ámbitos.
En el año 1987 se reemplaza la campana, ya que debido al aumento de la población escolar, se comienza a usar el patio posterior de tierra para los recreos.
Cada año la escuela crecía notablemente debido a la cantidad de niños que ingresaban y esto generaba el requerimiento de un lugar físico. Se decide entonces subdividir el salón de carpintería y realizar dos aulas. Pero también comenzar a construir una nueva en reemplazo de la que se dividiría.
En 1988 se remodela la Biblioteca y la Vicedirección, a la vez que se inaugura el mástil del frente del edificio, donación de la promoción 1950. Dos años después, la Cooperadora realiza la instalación del agua corriente en todo el establecimiento.
Mientras tanto, el Jardín de Infantes deja las instalaciones, trasladándose a su nueva dependencia, la cual contaba en ese momento con cinco secciones.
En 1991 la Escuela cumple 75 años, motivo por el cual se organizaron diversos festejos. Se logra culminar el salón de actos (patio cubierto); se termina la nueva sala de Tecnología (carpintería); se pinta el frente del edificio escolar y se realiza la Sala de Dibujo. También se colocan ventiladores de techo en algunas aulas. Todo se logra con esfuerzo y mucho trabajo...
Al año siguiente, en 1992, se construye el patio de hormigón del sector este; se terminan una cocina y un baño para el personal, al tiempo que se construyen nuevos sanitarios para los alumnos sobre el lado norte.
En 1993 se edifica la Biblioteca en el lugar donde se encuentra actualmente. Se levanta también un tapial sobre calle La Plata y se coloca un portón metálico.
Como la matrícula crece, ante la necesidad de espacios la Asociación Cooperadora decide edificar, en el primer piso, dos aulas y un salón de usos múltiples (SUM).
En 1995 aparece lo nuevo: la informática. Se compran los tres primeros equipos (3 computadoras y 2 impresoras). La Asociación Cooperadora abona cursos de capacitación para los docentes. Un año después, la escuela ya cuenta con un aula equipada con el mobiliario correspondiente para las 10 computadoras adquiridas.
En 2001 se empieza a gestionar la construcción del Laboratorio que se agregaría a lo ya edificado en el primer piso. En el 2003 comienza la primera etapa de tan ambicioso proyecto, contando con subsidios, donaciones, ayuda del FAE y fondos de la cooperadora. Luego de tres años, en el 2006, con un subsidio otorgado por el Superior Gobierno de la Provincia se finaliza la obra.
Mientras se construye el mismo, también va tomando forma un proyecto muy especial: “La radio en la escuela”. En este contexto se prepara un ambiente adecuado para realizar transmisiones radiales, se compra un equipo transmisor y, en agosto del 2005, se realiza la Primera Transmisión de la FM “Amigos”.
Con el fin de brindar mayor comodidad para a los niños y un lugar confortable para el estudio, durante el año 2006 se realiza una nueva instalación eléctrica y se refuerza la antigua, para poder calefaccionar todos los ambientes con estufas eléctricas.
GAS NATURAL Y
AIRE ACONDICIONADO
En este camino de mejoras, en el año 2009 se realiza una importantísima obra de infraestructura en el edificio: se conecta a la red de gas natural. Se recibe un subsidio para poder llevar a cabo el emprendimiento y, con fondos de la cooperadora, se van comprando los calefactores que luego se instalarían en todas las aulas de la escuela, Museo, Biblioteca, Vicedirección, Sala de Tecnología.
Siempre bregando por el bienestar del alumnado, en la Asociación Cooperadora empieza a gestarse un objetivo difícil de lograr: instalar en cada aula un aire acondicionado. Las salas eran muchas, pero eso no fue un impedimento para la determinación y la constancia, en consecuencia, en el año 2011 se coloca el primer equipo en la Sala de Plástica. En la actualidad, la escuela cuenta con aire acondicionado en todas las aulas, incluyendo equipos especiales en el patio techado.
La Asociación Cooperadora siempre estuvo a la par de la escuela. Fue y es su gran apoyo. La historia así lo cuenta y hoy se lo puede advertir al observar el edificio escolar. Sería extenso señalar todas las actividades que se realizan con los aportes de la misma (obtenidos a través de las cuotas societarias voluntarias que abonan las familias de los alumnos que asisten a la institución, ventas, almuerzos, etc.).
En este relato se intentó narrar las obras más importantes que se fueron realizando, los pasos más destacados de la entidad durante sus primeros cien años. Pero la historia no termina aquí. Seguramente se seguirá escribiendo con la voluntad y el tesón de toda su comunidad.