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La estación de las tres esquinas

El barrio porteño de Barracas forma parte de la geografía meridional de Buenos Aires.Su nombre proviene del catalán “barraca” que significa caseta o albergue precario. Precisamente en la zona se fueron estableciendo galpones y barracas a comienzo del siglo XVIII. En la última entrega, mencioné a este barrio en el artículo dedicado al asesinato de Felicitas Guerrero. 

La Avenida Montes de Oca es la principal arteria, habiéndose denominado sucesivamente como “Calle Larga”y Santa Lucía, siendo el camino obligado hacia los lejanos pagos del sur. Junto al riachuelo se fueron instalando saladeros y curtiembres y la barranca constituía cobijo a corrales y mataderos. También Barracas fue tierra de famosos payadores

Perduran edificios y galpones de lo que constituía la “The Anglo Argentina Tranways Company Ltd “que fuera fundada el 21 de diciembre de 1876. Esta compañía adquiere la línea de tranvías que popularmente se la conocía como “el Boca Barracas” la que funcionó desde agosto de 1903 hasta febrero de 1939. Partía del Jardín Zoológico, es decir de la Plaza de los Portones (hoy Plaza Italia) y llegaba hasta Barracas. También existen hoy en el barrio las casas con veredas altas que se construían ex profeso, para evitar las consecuencias de la inundación.

Desde 1865 existía una estación ferroviaria que se llamaba Tres Esquinas. Fue concesionada en el año 1857 al empresario inglés Guillermo Wheelhright e inaugurada el 18 de setiembre de aquel año. El tren partía desde Paseo Colón y Venezuela y luego de atravesar otras estaciones como Casa Amarilla, La Boca, Barracas de Peña, la misma Tres Esquinas y Quilmes, llegaba hasta el puerto de Ensenada.

Este tren circuló hasta 1910 y la estación fue demolida en junio de 1955. En la zona existía un bar que se llamaba Cabo Fels cuyo edificio que aún hoy perdura se encuentra ubicado en la encrucijada de Montes De Oca y Osvaldo Cruz. El recinto, hacia las postrimerías de la década del 30 era frecuentado por un cantor de estilo intimista y excelente afinación, vecino de Parque Patricios cuyo nombre era José Angel Lomio. Con el tiempo se consagró y acaso sea la voz más querida del tango. Su nombre lo cambió por el de Angel Vargas y se lo conoció como “el ruiseñor de las calles porteñas”.

Hacia 1941 grabó el tango Tres Esquinas, cuya música pertenece a Alfredo Attadía y Angel Dagostino, la letra es de la autoría de Enrique Cadícamo y esta obra constituye una verdadera ofrenda a aquella estación ferroviaria enclavada en un barrio de arrabal. El tango en cuestión originariamente se llamó Pobre Piba, era solamente instrumental y Dagostino lo había compuesto para acompañar una obra teatral menor que se llamó Armenonville. Fue representada por la compañía de Luis Arata en el teatro Nacional. Luego de 20 años, Cadícamo evocando aquel viejo café y bar, rescata la melodía y le pone los versos que hoy conocemos.

Recorrer la zona es encontrarse con el duende de aquel ruiseñor porteño :”Yo soy del barrio de Tres Esquinas, viejo baluarte de un arrabal, donde florecen como glicinas las lindas pibas de delantal… Yo soy del barrio de humilde rango, yo soy el tango sentimental, soy de ese barrio del toma mates, bajo la sombra que da el parral”…

Fuente: “Secreta Buenos Aires”, Eduardo Parise.” La era del tranvía eléctrico”, Jorge González López, editorial MJL.

Autor: Pepe Marquínez (Sunchales)

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