Pablo nos exhorta a ser agradecidos cuando escribe -Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos (Colosenses 3:15)
El pastor y cantante Marcos Witt compuso una canción que dice… Quiero expresar mi gratitud. A ti que me has dado todo. Una oración no bastaría. Ni el tiempo de toda una vida. Es más que palabras, y es más que una canción. Quiero vivir agradecido, en todo lo que soy; Que haya siempre la pasión. De amarte con mi vida entera. Porque es más que palabras. Y es más que una canción
El salmista decía -Bendice, alma mía á Jehová; Y bendiga (todas mis entrañas) todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, á Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila. Salmo 103:1-5, David reconoce que cada pequeña cosa se la debe a Dios. El afirma que Dios es el que nos perdona, sana, provee, da nuevas fuerzas, etc. por lo tanto se anima a sí mismo a ser agradecido. La gratitud y la ingratitud se expresan en la biblia con muchos ejemplos. El endemoniado Gadareno (Marcos 5:1-20); Era un hombre marginado, excluido, desechado, casi un animal. Ante la obra liberadora de Cristo quería seguir y servir al Señor. Para él gratitud significaba, entrega, obediencia, buena memoria, reconocimiento ante los demás de lo recibido. Otro ejemplo es la Mujer Samaritana:( Juan 4:1-41) Una mujer de mala vida recibe de Jesús oportunidad, atención, respeto, amor y vida eterna. Para ella gratitud significaba, valentía, confianza y testificar de la obra maravillosa de Jesús. Otro ejemplo de gratitud lo tenemos en el ciego de nacimiento (Juan 9), junto con la vista, recibió la hostilidad de la gente, sin embargo el decidió ser agradecido. Para él gratitud, significaba, fidelidad, comunión, respaldo incondicional, defensa de su sanador, confianza y testimonio público de aquel que le había bendecido tanto.
Lo contrario a la gratitud es la ingratitud, es pariente del egoísmo, el olvido y el descuido. También de esto hay muchos ejemplos en la Biblia. Pedro, después de recibir tanto de Jesús, negó al Señor y dijo contra él, palabras hirientes. Judas, siendo un discípulo elegido, siendo el portador de la bolsa, el tesorero del grupo, un hombre de confianza, también le traicionó y lo vendió por unas monedas. La multitud, recibe milagros, es alimentada y enseñada por el maestro, pero luego le da la espalda. Todos, luego de haber recibido sus palabras y su bendición, gritan “Crucifícale”. Nueve de 10 leprosos que fueron sanados y restaurados; Ni siquiera volvieron a agradecer, sólo lo hizo uno. El rey Saúl fue tremendamente ingrato con David, viendo su servicio y fidelidad quiso matarlo varias veces.
Ser agradecido es más que palabras, conlleva acciones concretas y tangibles. Debemos agradecer sobre todas las cosas a Dios por darnos la vida y en gratitud amarle a El y honrarle, viviendo a su manera.
Debemos ser agradecidos por nuestros padres, por nuestras familias, agradecidos por nuestro trabajo, por nuestra Patria y debemos esforzarnos por ser cada día mejores hijos, mejores esposos, mejores padres, mejores trabajadores y mejores ciudadanos. Que mis actos cotidianos muestren mi gratitud hacia Dios y el prójimo. Muchas cosas están en extinción, los valores se van perdiendo, mi desafío hoy, es recobrar el valor de la gratitud. Que Dios le bendiga.