Economía

La industria santafesina arrancó 2026 con una fuerte caída de la producción

La actividad industrial en la provincia de Santa Fe comenzó 2026 con un nuevo retroceso. De acuerdo con el último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), el nivel de producción manufacturera registró en enero una caída de 9,7% en comparación con el mismo mes del año pasado, en un contexto marcado por la debilidad de la demanda interna, menores exportaciones industriales y dificultades financieras para las empresas.

El reporte señala además que dos terceras partes de las ramas industriales analizadas presentaron un menor nivel de actividad interanual, reflejando la amplitud del deterioro que atraviesa el entramado productivo provincial.

A pesar del resultado negativo en la comparación anual, el indicador desestacionalizado de producción industrial mostró una leve recuperación de 1,3% respecto de diciembre, lo que marca una mejora mensual aunque todavía insuficiente para revertir la tendencia contractiva del sector.

Según FISFE, la industria santafesina enfrenta actualmente un escenario complejo caracterizado por un bajo nivel de actividad en la mayoría de los sectores, caída del empleo industrial, deterioro de la cadena de pagos y costos financieros elevados que dificultan el acceso al financiamiento del capital de trabajo. A esto se suman el impacto de la menor actividad en la construcción y el aumento de importaciones que, según advierten desde la entidad, desplazan producción nacional en varios segmentos.

 

Entre las actividades que más incidieron negativamente en la variación interanual del índice industrial aparecen la siderurgia, la maquinaria agropecuaria, la producción de vehículos automotores, la molienda de oleaginosas y el sector autopartista.

 

Golpe a la metalmecánica

Uno de los sectores más afectados es el complejo metalúrgico, especialmente relevante para el entramado productivo del centro oeste santafesino y para ciudades industriales como Rafaela.

El índice de producción de la industria metalúrgica registró en enero una contracción de 19,5% interanual. Dentro de este conglomerado, el 87% de las actividades relevadas mostró un menor nivel de producción respecto del mismo mes del año pasado.

Los datos sectoriales reflejan caídas significativas en varios rubros vinculados con la maquinaria y el transporte. Entre ellos se destacan la maquinaria agropecuaria, con una disminución de 32,1%; las autopartes, con una baja de 22,2%; las carrocerías y remolques, con una retracción de 12,3%; y los productos metálicos y servicios de trabajo de metales, con una caída de 10,9%.

Otros segmentos también mostraron retrocesos, como la fundición, que bajó 13,1%, y la maquinaria de uso general, con una caída de 5,5%. Solo algunos nichos puntuales lograron crecer, como el de equipos y aparatos eléctricos, que registró un aumento de 3,9%.

En perspectiva, el nivel de producción metalúrgica observado en enero de 2026 se ubicó un 31,4% por debajo del registrado en enero de 2023, lo que evidencia la magnitud del ajuste que atraviesa el sector.

 

Menos exportaciones industriales

El informe también advierte sobre el deterioro de las exportaciones industriales con origen en Santa Fe. Durante enero, las ventas externas de manufacturas de origen industrial cayeron 20,2% en valor y 24,5% en volumen frente al mismo mes de 2025.

En consecuencia, la participación de las manufacturas industriales en el total exportado por la provincia se redujo a apenas 4,6%, el nivel más bajo de la serie histórica.

Desde FISFE interpretan esta dinámica como parte de un proceso de primarización de las exportaciones provinciales, en el que los productos primarios y agroindustriales ganan peso relativo frente a los bienes manufacturados.

 

 

Impacto en empleo y actividad

La retracción de la actividad industrial también se refleja en el empleo. A nivel nacional, el trabajo asalariado registrado en la industria manufacturera mostró en noviembre de 2025 una caída interanual de 3%, lo que equivale a unos 35.400 puestos menos.

 

El retroceso se observa de manera sostenida desde marzo de 2024 y afecta a la mayoría de los sectores fabriles, con impactos particularmente marcados en textiles, automotriz y metalmecánica.

En este escenario, la industria santafesina inicia el año con señales mixtas. Mientras el repunte mensual de enero sugiere cierta estabilización en el corto plazo, el fuerte retroceso interanual confirma que el sector continúa atravesando una etapa de ajuste profundo, con especial impacto en las cadenas metalmecánicas que caracterizan a buena parte del entramado productivo de la provincia.

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