El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la provincia de Santa Fe registró en febrero un aumento de 2,7% respecto de enero, según informó el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC). De esta manera, la inflación acumulada en lo que va de 2026 alcanza el 5,4%, mientras que la variación interanual se ubicó en 32,6%.
El dato provincial se ubicó levemente por encima del 2,6% registrado en enero y se inscribe en un contexto de inflación mensual que se mantiene en torno al 3%. A nivel nacional, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó el jueves que el índice de precios de febrero fue del 2,8%, por lo que el registro santafesino quedó apenas por debajo de la media del país.
El informe del IPEC señala que los principales motores de la inflación en febrero fueron los rubros “Vivienda y servicios básicos” y “Alimentos y bebidas”. El primero registró una suba del 5%, la mayor entre los capítulos que integran la canasta del IPC, impulsada principalmente por el incremento en servicios básicos y combustibles para la vivienda, que treparon 8,6% en el mes.
Por su parte, “Alimentos y bebidas” aumentó 3,7%, con una incidencia de 1,28 puntos porcentuales sobre el índice general, lo que refleja el fuerte peso que este rubro tiene en la canasta de consumo de los hogares.
Dentro de este capítulo, se destacaron aumentos en carnes y algunos productos básicos. El asado subió 8,9%, la carne picada especial 9,7%, la nalga 8,6% y el cuadril 7,7%. También se registraron alzas en el pollo entero (7,7%) y en el filet de merluza fresco (7,2%).
Otros productos que mostraron incrementos fueron el aceite de girasol (4,2%), el queso crema (4,7%), el yogur firme (6,3%) y la gaseosa cola de 1,5 litros (4,2%).
En contraste, algunos alimentos registraron bajas en el mes. Entre ellos se encuentran el tomate redondo (-15%), la banana (-9,3%), la manzana (-6,6%) y los huevos (-0,7%), lo que contribuyó a moderar parcialmente el impacto de las subas en otros productos.
Otros capítulos que registraron aumentos relevantes fueron “Atención médica y gastos para la salud” (2,3%), “Transporte y comunicaciones” (2,0%) y “Otros bienes y servicios” (2,5%). En cambio, las variaciones más moderadas se observaron en “Indumentaria” (0,5%), “Esparcimiento” (1,0%) y “Equipamiento y mantenimiento del hogar” (1,1%).
En el análisis del primer bimestre, el rubro alimentos acumula un incremento de 8%, mientras que “Vivienda y servicios básicos” suma una suba de 7,2%, dos de los capítulos con mayor incidencia en el gasto cotidiano de los hogares.
Con este escenario, la evolución de los precios continúa siendo una de las variables clave en la discusión salarial que el Gobierno provincial mantiene con los gremios estatales y docentes, en un contexto de desaceleración inflacionaria respecto de los picos registrados en 2024, pero todavía con niveles que impactan de manera directa en el poder adquisitivo.