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La Nueva Pompeya inaugura el nuevo despacho para el público

Este miércoles 7 de diciembre a partir de las 21 horas, la tradicional panadería y confitería Nueva Pompeya, ubicada en calle Pellegrini 335 de esta ciudad, inaugura el nuevo despacho de atención al público, con el objetivo de dar más servicios a los clientes y exhibir mejor los productos que elaboran, según adelantan sus responsables Miguel y Mariela Rico a un cronista de LA OPINION.

El nuevo despacho está pegado al actual y es casi el triple más grande, de 10 m x 8 m, incluyendo 6 mesas de café para los clientes. "Es la nueva tendencia de brindar nuevos servicios", destacan, siendo el lema desde hace unos años "ofreciendo calidad y tradición en nuestros productos".

Compraron nuevos mostradores exhibidores y un televisor gigante, y el resto del mobiliario (mesas, sillas) lo hicieron "made in casa" entre los familiares y los 9 empleados. "Los trabajos comenzaron hace casi dos años", destacaron.

Por este motivo, invitan a los clientes, amigos y colegas a esta especial celebración para degustar, contando en esta oportunidad con la ayuda del maestro Pablo Blanco, quien hará algunas especialidades, de la distribuidora Núñez de la ciudad de Santa Fe, representantes de Calsa.

El horario de atención al público continúa siendo el mismo: de lunes a sábados de 6:30 a 12:30 y de 16:30 a 20:30, y los domingos de 8:30 a 12:30. Para encargos, los clientes se pueden comunicar al teléfono 435407.


UN POCO DE HISTORIA

Esta panadería empezó a funcionar en el mes de abril de 1969, fundada por los padres de Miguel: Alberto y Belkys Rico, con lo cual en 2017 cumplirán 48 años de vida. En el 2005 se hizo el traspaso de la nueva etapa generacional.

"Gracias a Dios se fueron haciendo lentamente modificaciones y cambios para el progreso de la clientela: el actual despacho fue construido en el 2000 y en 2008 fue el turno del sector de elaboración con nuevos hornos; es decir que cada 8 años aproximadamente hacemos algo", agregan. 

Desde hace años producen el pan, un surtido de facturas, sandwiches, y la parte fuerte es la confitería con tortas comunes y decoradas, masas y postres; como así también tienen la línea saludable elaborándose algunos productos como los grisines con semillas y margarina 0 trans.


TRABAJO SACRIFICADO

La jornada arranca a la madrugada, a partir de las 3 de la mañana, prenden el horno a 240º (actualmente a gas natural y con termostato) para elaborar y cocinar el pan y las facturas, extendiéndose hasta las 13 horas y dejan cosas preparadas con levadura para el día siguiente porque tiene que leudar. "Para el panadero, la siesta es fundamental", aclara Miguel.

Y agrega: "Cada vez este trabajo te demanda más tiempo. La gente te invita a innovar. Vienen los chicos con el celular para mostrarnos la foto de las tortas y es difícil decirle que no. Ahora están viniendo los hijos y los nietos de los viejos clientes".

Al respecto, se suma Mariela para decir que "queremos seguir manteniendo el espíritu de que sea una panadería de barrio, porque los clientes y amigos te cuentan sus problemas. Los consideramos como si fueran una familia grande y nos quieren como si fuéramos sus hijos. Disfrutan con nosotros de las cosas nuevas y entonces los retribuimos con este gasto que hicimos".

Autor: Emilio Grande (h.)

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