El obispo diocesano Luis Fernández presidió anoche la vigilia pascual en la Catedral San Rafael, ante una multitud de fieles. La celebración se inició en el atrio del templo con la bendición del fuego y la preparación del cirio pascual.
Durante la primera parte de la liturgia, la iglesia estuvo completamente a oscuras como signo de las tinieblas y de la muerte; luego fueron leídas las diferentes lecturas del Antiguo Testamento en el que narran la creación y la pascua judía en la época de Moisés, hasta que se encendieron las luces previo a la proclamación del evangelio en el Nuevo Testamento.
"Felices pascuas. Qué lindo es poder encontrarse con este Cristo, no ha quedado retenido en la muerte en el sepulcro sino que él ha resucitado. Esta es la obra más inmensa de Dios", expresó el Obispo.
Y agregó: "Como escuchamos creó el cielo y la tierra, hizo al hombre varón y mujer, pero la obra más grande es su pascua, su resurrección. Como había liberado al pueblo judío de la esclavitud del faraón, el pueblo pasó por tierra firme y no quedó ni uno de los enemigos, pero la obra de Dios más grande es la pascua de Jesús. Y Dios amó tanto al mundo que envió a su hijo, nació en Belén, fue creciendo, predicaba, sanaba, resucitaba muertos, pero la obra de esta noche es que Cristo estaba muerto y ahora vive, ha resucitado".
En otra parte, dijo que "en el evangelio proclamado, estas tres mujeres con un amor tan profundo no se puede vivir sin el ser amado, fueron de madrugada doloridas por la muerte, pero se encontraron con que la piedra inmensa ha sido movida. Este joven de blanco que les anuncia de un modo sencillo a quién buscan, al que estaba crucificado; no él ahora vive, estas mujeres se encontraron con que es verdad, salieron temblando, se fueron corriendo y no le avisaron a nadie por miedo".
En el evangelio proclamado anoche las citadas mujeres fueron al sepulcro y quedaron sorprendidas ante la presencia del Angel: “No teman. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el Crucificado. Ha resucitado, no está aquí (...) Vayan ahora a decir a sus discípulos y a Pedro que él irá antes que ustedes a Galilea; allí lo verán, como El se los había dicho” (Mc. 16, 6-7).
Finalmente, Fernández sostuvo que "cuando uno se encuentra con una noticia así, realmente crees en el corazón en serio, te enfrentas ante tu propia muerte, ante el sentido de tu vida, el dolor ha sido vencido en Jesús; el amor es más que el odio, el bien triunfó sobre el mal, la verdad es más que la mentira, la vida es más que la muerte. Hermanos, Cristo ha resucitado, felices pascuas”. Hubo aplausos después de la homilía por los presentes debido a la emotividad de la entonación de sus últimas palabras...