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La primavera trae en su brisa tu cumpleaños 100

Por Graciela S. Sartori. - Hoy recorro tus aulas y no puedo dejar de pensar en las historias de vida que quedaron guardadas entre tus paredes. Hoy me siento a mirar jugar a los pequeños y es ineludible pensar en la cantidad de niños que también han corrido en tu patio, en las anécdotas que los árboles parecen querer contarme. Ellos son testigos, y han permanecido erguidos en cada estación marcando el ritmo de la soga, de las bolitas, de las peleas inocentes que seguro terminaban en una dulce disculpa. Ahora bailan al son de las risas y murmuran entre sus ramas las emociones, las lágrimas, los recuerdos.

Miro la campana, cuántos niños habrán querido tocarla y siento que con su tañido también llegan las ganas de jugar, de abrazar al amigo que espera y respiro el aroma de cada brisa de antaño.

No puedo dejar de pensar en cuánto caminaste para llegar aquí y me siento tan sólo a respirar profundamente.

Quiero siempre sentir en mi piel esta sensación que me estremece.

Cuánto quedó de ti en los corazones de miles de chicos, cuánto quedó de ti en los docentes que aquí estuvieron.

Pronto; ya casi llega el día, y marco con mi andar los cientos de pasos que aquí dejaron sus huellas.

La gente especial que hizo de esta institución lo que es hoy, la gente que marcó con su ímpetu los cimientos sobre los cuales otros pudieron edificar.


La autora es docente de la escuela Moreno.

Autor: REDACCION

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