Dentro del género musical latino, los referentes que pretendemos examinar en este comentario, imaginamos que ambos resultan conocidos, tanto el género artístico-musical corno el quinteto que conforman el grupo Les Luthiers. Debido a que la ópera nació, creció y adquirió preponderancia mundial desde el continente europeo, quizás en nuestra música nacional no alcanzó una popularidad acorde al nivel de preparación que requiere su interpretación. En cambio Les Luthiers, con espectáculos más cercanos a nuestra idiosincrasia nacional, han logrado imponer su estilo a una mayor audiencia, reflejada en sus actuaciones siempre a sala llena, no sólo en su patria de origen, sino también en varios países de habla hispana.
El motivo fundamental de nuestro escrito, es mostrar las similitudes que existen entre el género operístico y Les Luthiers, y el porqué un grupo de sólo 5 personas, pudieron lograr tan rotundo éxito a través de sus casi 50 años de escenario... Comparemos esas analogías.
Para cantar ópera se necesitan largos años de preparación vocal-musical, trabajo que el quinteto tiene asimilado desde sus comienzos. También en la mayoría de las óperas se utilizan coros, y los arreglos vocales de Les Luthiers en muchos pasajes de su histrionismo utilizan armonías a 3 y 4 voces. La ópera lleva orquesta sinfónica, pues nuestro grupo en cuestión no sólo utiliza instrumentos tradicionales (Nuñez Cortés es concertista de piano y Maronna igualmente lo es en guitarra) sino que de su invención aparecen exóticos implementos musicales que ellos adaptan armónicamente a sus distintas necesidades artísticas. La ópera necesita cantantes-actores. Es imponible llevar público al paroxismo de la jocosidad si no se es muy actor, tal cual representan sus partituras en escena los cinco integrantes del grupo.
Y para terminar, la ópera necesita expertos libretistas y un muy buen compositor para el tratamiento de la partitura musical. Ellos mismos transitan ambos caminos (López Puccio es director orquestal, siendo además excelente director coral).
Indudable que más análogas semejanzas no podemos señalar entre ambos géneros, sólo mencionaremos que el nivel alcanzado por este grupo de verdaderos artistas, tanto en lo actoral-musical, como en la parte creativa respecto a sus espectáculos, alcanza niveles tan de excelencia, que en su género se llevan las palmas por ser único grupo de renombre en el mundo, en dominar tantos rubros artísticos en un mismo espectáculo. Todo ello, fruto de un trabajo preparatorio serio y responsable. A pesar que sus espectáculos rebozan de jovial humorismo, muchas veces suelen utilizar advertencias a modo de claras denuncias sociales, por supuesto contra la falsedad, corrupción y mentiras (igual que la Opera).
En uno de sus trabajos, jocosamente invitan a presenciar una actuación de los Niños Cantores del Tirol con esta frase: ¡Véalos antes de que crezcan! En este caso, también nosotros usaremos una frase análoga para este grupo: ¡"Véalos antes de que envejezcan"!, pues algunos de ellos ya pasaron la barrera de los 70 años, y otros le pisan los talones.
¡Enhora buena muchachos, continúen siendo jóvenes!