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Los comienzos del Dr. Luis Ambrosio Parra

(Por Kuki Pierone). - El doctor Luis A. Parra nació el 10 de octubre de 1929, en el barrio Villas Rosas de Rafaela, hijo del matrimonio formado por Viviano Parra y Rosa Monti, apreciados y reconocidos por los vecinos.

Los estudios primarios y secundarios los realizó en la ciudad, para luego comenzar la carrera de medicina en la Facultad de Medicina de Rosario, graduándose como médico en el año 1955, la especialidad fue cardiología.

A mediados de 1960, junto a su esposa María, funda la Clínica Parra que hasta 1981 funcionó en Av. Mitre, barrio Sarmiento, para luego trasladarla a un moderno edificio, ubicado en pleno centro frente a la plaza principal de la ciudad.

Desde muy temprano se fue ganando la confianza de toda la gente, los comentarios era "ahora el barrio tiene un doctor".

Salía a atender a sus pacientes en una antigua bicicleta de color negro, era su único medio. Cuando el tiempo lo permitía usaba un blanco delantal y portaba un maletín.

No resultaba fácil trasladarse de esta manera, teniendo en cuenta que las calles eran de tierra, cascotosas con enormes huellas y a veces intransitables, pero salvando esos obstáculos salía a atender a sus enfermos, de día y de noche, a los carenciados no les cobraba y a muchos les hacía precios especiales.

Cuando llovía lo hacía a pie provisto de un piloto y un paraguas pero llegaba..

Cómo era muy conocido desde jovencito por los vecinos estos lo saludaban, él se detenía y entablaba siempre una conversación, al retirarse con un apretón de manos dejaba un saludo para la familia.

Atendió muchos años su consultorio en el barrio, después que se instaló en su clínica se lo vio menos. Algunas veces recurrió al barrio en auto, ya entrado en años y alejado de su profesión, pasando por las calles Av Italia, España, Francia, Brasil entre otras, tal vez diciendo en voz baja en esta casa atendí un niño con fiebre, aquí un abuelo, en esta casa vine durante un mes de día y de noche, y seguramente cómo había progresado el barrio, ya no estaban las calles de tierra ni la precaria luz en las esquinas, y todos los obstáculos que tuvo que enfrentar.

Los vecinos que fueron atendidos en su primera clínica lo recuerdan por su profesionalismo y su hombría de bien.

El doctor Luis A. Parra falleció el 10 de marzo de 1996.

Autor: Redacción

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