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Los fieles llegaron al Amancay para estar con San Cayetano

Una gran cantidad de fieles llegaron hasta el barrio Amancay para poder estar junto a San Cayetano en la parroquia, pidiendo pan y trabajo o tal vez agradecer haberlos recibido, en el marco de la fiesta religiosa en honor al patrono de la Providencia.

Ya es habitual en Rafaela llegar cada 7 de agosto a la parroquia para participar de esta expresión de fe popular que lleva por lema "Con San Cayetano seamos misioneros de la fe” y suele ser el termómetro de la desocupación en el país.

El padre Fernando Sepertino destacó ayer en su homilía que el Papa volvería "a estar cerca de los peregrinos de San Cayetano". En su mensaje a los fieles, Francisco se hizo eco del lema de este año y les pidió que "vayan al encuentro de los más necesitados" y advirtió que "los desencuentros no ayudan".

Además, Sepertino destacó que “en este momento de fe, queremos nosotros también dar un testimonio público en nuestro barrio y que los creyentes en San Cayetano puedan encontrar la paz, el pan y el trabajo”, contó.

En su homilía de la tarde, el padre trató de responder al llamado del Papa Francisco que “nos invita siempre a salir, a ir al encuentro de los demás”, dijo. En un diálogo exclusivo con LA OPINION, Sepertino expresó que “en estos días el Santo recorrió las distintas capillas del barrio, lo hemos llevado en caravana por las calles del Amancay y haciendo `un poco de lío´ como dijo Francisco, haciendo que eso pueda convocar el encuentro con Jesús”.

En una agradable tarde -algo agobiante por el calor y el molesto viento-, se observó un clima de esperanza y felicidad, donde muchos fieles compartieron esta devoción por San Cayetano. Ante la consulta de este medio sobre si este es un día especial, el padre contó que la “gente se muestra con el corazón lleno de cosas, con el agradecimiento, pedidos, y sobre todo, desde que está el Papa Francisco, con un gran deseo de volver a Dios”, concluyó.

Recordemos que en su mensaje, el Papa argentino expresó: "vayamos al encuentro de los más necesitados, de aquellos que necesitan que le demos una mano. Lo importante no es mirarlos de lejos o ayudarlos desde lejos, sino ir al encuentro de los más necesitados. Eso es lo que nos enseña Jesús".

Por la noche, Monseñor Gustavo Montini brindó la misa de cierre, ante una verdadera multitud que fue arribando y que de alguna manera se sumó a la gran cantidad de fieles que acompañaron toda la tarde.


EN BUENOS AIRES

BUENOS AIRES, 8 (NA). - El arzobispo de Buenos Aires y

primado de la Argentina, monseñor Mario Aurelio Poli, pidió "no

dejarse abatir por el desánimo" al pronunciar su homilía en la

misa central del Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño

de Liniers, donde miles de personas se congregaron ayer para

renovar su fe en el patrono del trabajo.

El prelado, quien presidió la ceremonia eclesial ante miles de

fieles, a las 11:00, también hizo suyas las palabras centrales del

mensaje grabado por el papa Francisco y que fue difundido anoche

antes los peregrinos que hacían cola para ingresar al Santuario.

Poli solicitó a la gente "cultivar y trabajar por una cultura

del encuentro" y dijo: "Basta de desencuentros entre los argentinos, escuchemos al Papa".

"Cuando se cierran las puertas unos a otros, como a muchos de

ustedes, Dios abre las puertas del santuario y de la esperanza",

manifestó Poli.

Antes de iniciar la ceremonia, el sucesor de Jorge Bergoglio

puso entre las intenciones de la misa el "dolor del pueblo de

Rosario", a raíz de la explosión del edificio de diez pisos

ubicado en bulevar Oroño y Salta en esa ciudad.

"Que Dios ponga la mano sobre ese desastre y se encuentre a las

personas desaparecidas", rogó ante la multitud reunida frente al

altar levantado en la calle, donde resaltó la necesidad de rezar

por los damnificados y sus familias.

En la homilía, monseñor Poli sostuvo que el encuentro con San

Cayetano es para "alimentar" la fe: "Esa fe que nos mantiene de

pie a pesar de las dificultades, que nos devuelve la alegría ante

las amarguras de la vida y las pruebas, nos saca el miedo y no nos

deja caer los brazos".

Autor: Pablo Urso

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