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"Los muertos” se presentó en la competencia latinoamericana

Alcohol, drogas, sexo, engaños, discusiones, bromas pesadas, borracheras épicas y resacas atroces. De eso están hechos los días y las noches del quinteto de chicas y chicos hiperprivilegiados en los que hace zoom el segundo largometraje de Mohar Volkow. Una burbuja sostenida en el aire a fuerza de dinero -un dinero que no se ve y del que casi no se habla, pero que es una presencia corpórea, opresiva y cegadora-, manteniéndolos a resguardo de la violenta realidad social y política del México actual, tan vacía por dentro como cualquier otra burbuja. Hasta que, en el camino de una noche de fiesta en la ciudad a un día igual en una casa de campo, el ciclo de apatía y desenfreno de esa juventud sin rumbo se quiebra de manera abrupta con un hallazgo y un accidente. El México del horror, donde pasan muchas cosas, entrando sin pedir permiso en el México del vacío, donde nunca pasa nada: ese choque inevitable pero igualmente perturbador es el que expone, con honestidad brutal y los nervios a flor de piel, Los muertos.


MEXICO CON

CRITICA SOCIAL

En la película se aprecian sitios característicos de México como el Zócalo, centro de reunión de la ciudad donde se ve desde lejos una manifestación de carpas blancas de docentes rurales reclamando sus derechos. Sin embargo, la mirada hacia la ciudad se encuentra en segundo plano respecto de las conductas y actitudes de los personajes. Dos parejas y un par de amigos más focalizan el argumento central invadido de excesos, cigarros de marihuana, alcohol en cantidades, una, varias y repetidas veces.

Santiago Mohar Volkow estudió en el Centro de Estudios Cinematográficos de Cataluña y en la Escuela de Cine Bande à Part de Barcelona. Entre sus trabajos se encuentran los cortometrajes Purgatorio (2010) y Sofía de Bucarest (2012). Su ópera prima, Dios nunca muere (2012), fue filmada en Barcelona y presentada en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato. El joven director mexicano asumió que espera “que la película despierte polémica y haga pensar”. A continuación, sus palabras.

-¿Qué le inspiró hacer la película?

-La mayoría de las cosas que sucede como cada una de las anécdotas que va haciendo la historia, me sucedieron a mí o sucedieron de una forma muy cercana. Hace cinco o seis años, ese tipo de encuentro con la delincuencia o lo que sucede en el coche al final me rondó cerca. Tener que estar viviendo cerca de la idea de la muerte en los últimos años y luego cuando la muerte se acerca aunque no necesariamente te ocurra a ti, es muy extraña la sensación. Al mismo tiempo no estaba viviendo en México, entonces entre la impresión que me podía dar el país al leer el periódico desde otro lugar, luego ir y ver como algunas personas no parecían vivir en ese país del que me había hecho la idea afuera…un poco de esa confusión surgió hacer la película.

-Los muertos es muy fuerte, sin embargo se evitan los desnudos ¿fue una idea premeditada?

-Hay algunos, pero en realidad se ve a los jóvenes consumiendo en no más de dos escenas en toda la película y quería evitar esa forma de provocación con los desnudos que, me parecía un poco fácil, la potencia en realidad venía por otro lado. Quise evitar ese tipo de escenas que me parecen a veces un poco gratuitas.

-Considerando que sos un verdadero cinéfilo, ¿cómo fuiste organizando la estructura del filme?

-La estructura fue lineal, primero hice una lista de las anécdotas que quería contar, luego teniendo esa lista me puse a ver de que forma podía organizarlas para que parecieran una historia. Tuve a veces que inventar personajes para que no le pasara todo a una sola persona. La película que tenía en mente en el momento que la hice fue “Diablo” de Bresson y algunas de Fassbinder que son películas muy desagradables en el alma de los personajes. Respecto al género me gusta imaginarla como una especie de gore psicológico, me interesaba que los personajes no cayeran bien. En relación a la repetición, se estructura alrededor de la idea de la caída, como la piedra al principio, el mueble o la misma chica.

-¿En general quienes son los autores que te interesan?

-Clarie Denis, que está aquí, Bresson, el cine francés me gusta, Rohmer, entre otros”.

-¿Cuál fue la idea con la que compusieron la música de la película?

-El músico fue la primer persona con la que empecé a trabajar antes de los actores o el fotógrafo, cuando sólo tenía el guión. Quería usar eso como un elemento distanciador, prefería que en momentos el análisis de la película fuera menos emocional. El quería utilizar música rara para que fuera más violento el efecto, entonces el zócalo o el ángel, o cuando la encuentran a la chica, aparecen como momentos que guardan un potencial de empatía interrumpirla poniendo estos sonidos medio disonantes. 

-¿Creés que a los personajes los debe juzgar el espectador?

-Me gustan las películas a las que no les da miedo decir que hay cosas que están bien y otras que están mal. Tiene que ser diferente del sermón del domingo. Lo que está mal no son tanto ellos como individuos sino el sistema que los engendró y, creo que esa una cuestión sistémica en la trama evita cierta moralina.

-¿Cómo fue el proceso de rodaje?

-La productora Regina Galaz: Santiago venía llegando de Barcelona de estudiar cine y me llamó para preguntarme si quería hacer una película con él. Me envió un primer tratamiento de guión, le faltaba mucho trabajo todavía, fue desde febrero de 2013 hasta empezar formalmente con una preproducción en abril-mayo de ese año. Empezamos a grabar en julio, fueron cinco semanas de rodaje, luego el proceso de edición y terminamos la película hace mes y medio. Hace un mes la presentamos en el Festival de Moreira y ahora aquí. Estamos hablando con distribuidoras, agentes de ventas y queremos seguir aplicando a festivales.


FICHA TECNICA

D, G: Santiago Mohar Volkow F: Lluis Sols E: Didac Palou DA: Sebastián Narbona S: Loretta Ratto M: Diego Lozano P: Regina Galaz, Santiago Mohar Volkow CP: Purgatorio Films I: Elena Larrea, Santiago Corcuera, Florencia Ríos, Ignacio Beteta, Jorge Caballero.

Autor: Ana Paula Rosillo

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