La gastronomía italiana es tan variada y rica como la historia de la península. No sólo los salados sino también los dulces han sido difundidos en el mundo por sus incuestionables características de exquisitez, resultando un “deleite” que siempre es utilizado como vínculo cultural.
La larga tradición de los postres italianos también merece una difusión especial entre los alumnos de la Asociación Dante Alighieri de Rafaela, por lo que su comisión directiva ha aprobado la realización de un sorteo mensual entre los alumnos de dos postres realizados con recetas italianas.
El 13 de junio se seleccionó el Tiramisú, de las regiones Toscana, Piamonte y Veneto. Alumnos ganadores, Cristina Seffino (1er. año turno noche) y Soledad Fessia (3º superior turno noche).
Los orígenes del Tiramisú son muy inciertos, ya que cada región habría "inventado" este manjar: por esta razón nace una especie de disputa entre las regiones de Toscana, Piamonte y Veneto. Muchas son las leyendas asociadas a este postre que se atribuyeron cualidades incluso afrodisíacas. La versión oficial coloca el nacimiento de tiramisú en el siglo XVII en Siena cuando algunos pasteleros, en previsión de la llegada del Gran Duque de Toscana, Cosimo de Medici, decidieron hacer un pastel para celebrar su grandeza. Pensaron que el pastel debía reflejar la personalidad del gran duque por lo que debía ser dulce y sabroso, pero al mismo tiempo, preparado con ingredientes sencillos y, sobre todo, tenía que ser para un paladar goloso porque Cosimo literalmente amaba los dulces. Entonces se dieron cuenta de nuestro Tiramisú que entonces se llamaba la "sopa del duque" en honor a Cosme de Medici, que trajo consigo la receta a Florencia por lo que es conocido en toda Italia. La leyenda también dice que la “sopa del duque” se convirtió en el postre favorito de los nobles que le atribuyen propiedades afrodisíacas y emocionantes, de ahí el nombre Tiramisu (tirame hacia arriba). La versión no es oficial, sin embargo, dijo que para inventar el tiramisú se recurrió a un chef de repostería en Turín en honor de Camillo Benso, conde de Cavour para apoyarlo en su difícil tarea de unificar Italia. Veneto también tiene su propia versión sobre: parece que el tiramisú fue inventado en el restaurante "El Toula" en Treviso que se encuentra cerca de un prostíbulo y sirvió precisamente para "levantar" el ánimo de los concurrentes.
Postre seleccionado el 13 de julio, torta de San Blas (Biagio) de Lombardía, ganado por Adriana Cassarín (5º año turno tarde) e Italo Cassina (2º superior turno noche).
Cavriana es una ciudad situada en la provincia de Mantua, donde desde hace más de 450 años se realiza la celebración de San Blas. En honor al santo patrono se prepara un pastel tradicional: una deliciosa tarta rellena de almendras y chocolate. El pastel de San Biagio se compone de una torta dulce de base quebradiza, (sin huevos) mezclada con el vino blanco y, un relleno especial hecho con almendras, chocolate picado, pasas de uvas, y frutas abrillantadas.
En la plaza central de Cavriana se celebra el tradicional corte de la torta a principios de febrero. Para ello se prepara un pastel de tres metros de diámetro que se sirve a todos los presentes todavía hoy como se hacía tradicionalmente. La tradición cristiana dice que San Blas es el santo protector de la garganta y la nariz y, en la iglesia, 3 de Febrero se renueva una antigua bendición del sacerdote quien cruza por debajo de la barbilla de los fieles, sólo dos velas para proteger estas partes del cuerpo.
En agosto se seleccionó Besos de dama (baci di dama), del Piamonte, ganado por Analía Solari y Mónica Di Tomasso (1er. año turno noche).
Dos galletas, como los labios, unidas por una gota de chocolate. Ellos son los "besos de dama" Esta confitura nació en la ciudad de Tortona, hace más de un siglo y todavía se produce de acuerdo a la receta original en diferentes confiterías y panaderías de la ciudad. Incluso el empaquetado todavía se hace a mano. Una leyenda dice que esta exquisitez nació de la imaginación de un cocinero de la casa Saboya en el otoño de 1852, a petición de Vittorio Emanuele II quien deseaba probar un nuevo postre. El producto contó con la aprobación y desde entonces se ha servido en mesas más importantes de Italia y de toda Europa. Los “besos de dama” de Tortona han ganado el reconocimiento de los “Productos Alimenticios Tradicionales” de la región del Piamonte. Los ingredientes son: almendras, manteca, azúcar, harina y chocolate. También hay otra versión hecha con avellanas, que en el siglo pasado eran más fáciles de encontrar y menos costosas que las almendras. Aunque de gran reconocimiento público, los originales besos de Tortona no son los únicos, también existen en Piamonte los besos de Novi Ligure, los de Cúneo hechos con avellanas, y los de Asti recubiertos con chocolate. En Lombardía se encuentran los besos en Voghera y en Liguria los besos de Alassio (con avellanas, cacao y crema).
El 13 de septiembre, el postre seleccionado fue la cassata siciliana, ganado por Fernanda Levit y Elizabet Taboro (3er. año).
La “Cassata siciliana” merece un lugar de privilegio como uno de los postre más consumidos y característicos de esa región insular. Si bien es cierto, la historia dice que fue creado para ser celebrar la Pascua, el nivel de aceptación que logró le permitió que su consumo se prolongase durante todo el año.
Según la tradición, la mezcla de la ricota y el azúcar -base de la cassata- nace en la isla con la llegada del azúcar de caña y, fue un sarraceno que estaba haciendo la mezcla en un recipiente de cobre, quien ante la pregunta acerca del revuelto responde erróneamente la palabra árabe "Quas'at", que significa sartén grande y redonda, en alusión a la vasija donde estaba elaborando la preparación.
Aparentemente simple de implementar, la preparación requiere mucha habilidad, sobre todo para crear las elaboradas decoraciones en las que se introdujo la fruta glaseada. La tradición indica que fue inventada alrededor de 998 durante la dominación musulmana. En 1700 los monasterios de clausura comenzaron a producirla y la enriquecieron con el borde verde característico de la pasta de almendras.
Finalmente en este mes se sorteó el Babá Napolitano (torta), de la región de Campania, ganado por Lucas Pignoni y Sofía Perassi (2º año).
El babá a pesar de ser de origen polaco, entró de lleno en la tradición de la pastelería napolitana, ya sea en forma de una gran rosquilla servida con crema batida (torta Babá), más pequeña de crema pastelera y cerezas (Babá con crema), y con forma de hongo de varios tamaños (Babá tradicional).
Posee una frondosa historia que vincula a quien fuera rey de Polonia entre 1704 y 1735, Stanislao Leszczinski y su búsqueda de “algo dulce y rico” para morigerar su ansiedad en el destierro, mientras ocupaba el Ducado de Lorena (1736 hasta 1766).
Fue así que introdujo en Francia la receta del “kugelhupf” natal a la que impensadamente le agregó una mezcla de almíbar y rhum lo que le permitió pasar a la posteridad como “su inventor”.
Al nombre Babá se le atribuyen distintos orígenes, algunos creen que proviene de “babcia” (abuela) o “baba” (mujer) en polaco. Otros piensan que se debe a Alí Babá, protagonista del cuento “Las mil y una noches”, libro que Stani pasaba sus horas leyendo y releyéndolo.
Mediante este programa de difusión cultural interna, la comisión directiva pretende fomentar la socialización áulica apoyándose en el excelente trabajo que realizan sus docentes al ampliar y facilitar todo tipo de información que vincula la receta, más curiosidades, historia y anécdotas, información sobre la que se apoya la comprensión.
Al postre seleccionado se le adjunta una tarjeta -a modo informativo- que llega a manos de los ganadores, en la que se detalla la receta y la historia del mismo. Esto colabora con el material que los docentes poseen y facilitan, relacionados con curiosidades u otros datos que enriquecen la conversación y el intercambio en clase.