Sociales

Lucas Pautasso fue ordenado sacerdote en la Catedral San Rafael

El obispo de Rafaela, Monseñor Pedro Torres, al ordenar sacerdote a Lucas Pautasso.
Crédito: PASTORAL DE LAS COMUNICACIONES DIÓCESIS DE RAFAELA

La Diócesis de Rafaela celebró con profunda alegría la ordenación sacerdotal de Lucas Pautasso, quien recibió el sacramento del Orden Sagrado por la imposición de manos y la oración consecratoria del Obispo diocesano, Monseñor Pedro Torres.

La Santa Misa tuvo lugar el jueves último a las 20:00 en la Catedral San Rafael Arcángel, y convocó a una numerosa asamblea de fieles que acompañaron este momento significativo para la vida de la Iglesia diocesana.

Participaron de la celebración sacerdotes y diáconos de las distintas comunidades parroquiales, sacerdotes formadores del Seminario de Santa Fe, seminaristas, compañeros del camino de formación, así como familiares, amigos y fieles que se acercaron para compartir la alegría de esta vocación.

Monseñor Torres expresó que “todos los bautizados somos llamados a la santidad, es la primera vocación de los hijos de Dios, de los testigos”. Luego agregó: “Pero creo que también necesitamos convertir cómo entendemos este llamado. San Francisco (...) decía que no se alcanza la santidad a golpe de puños con nuestro esfuerzo, sino adorando, abajándonos o mejor, reconociendo nuestra pobreza y pequeñez, dejándonos amar. (...). Hay que aprender con asombro, no solo a dar, sino a recibir con generosidad. La santidad es don. El cristianismo es don.

 

Un momento de la ceremonia que se llevó a cabo en la Catedral San Rafael el jueves por la noche. (FOTO PC DIÓCESIS DE RAFAELA)

El sacerdocio es don. Nadie lo merece. Nos desborda. Yo te ruego y les ruego, no perdamos nunca la sencillez evangélica. El ministerio no nos saca del mundo: Es sal, es fermento, es presencia elevante, levadura.”

Para profundizar en este llamado a la santidad, el Obispo afirmó: “Pablo hará descubrir también que somos santos por vocación, es nuestra identidad, reside en el corazón, se resume en el amor, es la culminación del camino de las bienaventuranzas. La mediación entonces ya no son ritos ni bondad moral, es una persona, es Jesucristo, estamos llamados a pertenecerle a Él, el Santo de Dios. Por eso, lo contrario a la santidad no es ser pecador, sino ser fracasado. Si no somos santos,somos fracasados porque no somos lo que somos. No es un lujo, es una necesidad; no es camino de lo extraordinario o del éxito, es camino de la encarnación y la Pascua que eleva

amando y plenificando.”

 

Más adelante añadió: “Este don es para los demás. Somos para los demás, como la Eucaristía. La dinámica eucarística nos enseña a ser santos, es para la alabanza, para estar con Él, para ser comidos. Estamos llamados, si queremos ser santos, a ser don, somos misión.”

Sobre el final de la homilía, el Obispo concluyó: “hagamos un momento de silencio y pidamos esta gracia a 65 años de vida de la diócesis: aprender de María, la alabanza, el servicio; aprender de José, el silencio. (...) Hoy estamos viviendo un misterio donde el Espíritu da una identidad nueva a Lucas, pero qué hermoso si el Espíritu renueva la santidad de todos los que estamos aquí, de los que están conectados en las redes, de todos los miembros de la diócesis, porque si en otro tiempo el mundo necesitaba santos para cambiar, hoy hacen falta comunidades santas, familias santas. Hace falta confiar en lo que somos y dejar que se despliegue desde el corazón lo que el Espíritu quiere hacer en el mundo hoy.”

Pautasso se graduó como contador público nacional en la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE) y trabajó durante cinco años en empresas locales antes de decidir ingresar al seminario.

Lejos de ver esa etapa como algo ajeno a su nueva misión, afirmó que su formación profesional seguirá siendo valiosa en la vida pastoral. "Seré contador toda la vida y a las parroquias les viene bastante bien", comentó con humor.

Su formación sacerdotal comenzó en el seminario de Paraná y luego continuó en el seminario de Santa Fe, a raíz de una reorganización institucional.

La ordenación de Lucas Pautasso es motivo de gratitud y esperanza para toda la diócesis, que continúa rezando por las vocaciones y acompañando a quienes responden con generosidad al llamado del Señor.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web